En el horizonte de 2030, España se aproxima a un umbral que pocas sociedades desean cruzar: el momento en que pagar las deudas del pasado cuesta más que cuidar a los enfermos del presente. Las proyecciones de Funcas revelan que los intereses de la deuda pública superarán al presupuesto hospitalario completo, consecuencia directa del fin de una década de dinero barato que permitió aplazar decisiones incómodas. Es la aritmética implacable de los compromisos diferidos, que llega siempre, y que cuando llega, reorganiza las prioridades de un país sin pedir permiso.
España pagará más intereses de deuda que gasto hospitalario en 2030
El impacto afecta indirectamente a la población mediante la reducción de recursos disponibles para servicios sanitarios, pensiones e inversión pública en un contexto de envejecimiento poblacional.