En el transcurso del Mundial de Baloncesto 2026, España confirmó su condición de potencia europea al superar a Japón por 79-59, cerrando la fase de grupos como líder indiscutible. La victoria, amplia y ordenada, llega como respuesta a las dudas sembradas por un partido anterior más complicado de lo esperado, y recuerda que los grandes equipos no solo ganan, sino que saben cuándo mostrar su mejor versión. El deporte, en su lógica implacable, premia la consistencia; y España, por ahora, la tiene.