España busca reforzar su influencia en la OTAN ante el repliegue estadounidense

La seguridad euroatlántica no se juega únicamente en el este
España argumenta que la OTAN no debe ignorar el Sahel mientras se enfoca en la amenaza rusa.
Mark

¿Por qué España está triplicando su gasto en defensa ahora? ¿Es solo por presión de la OTAN o hay algo más?

Mimi

Es ambas cosas. La presión de Estados Unidos es real—Washington está diciendo claramente que Europa tiene que cargar con más peso. Pero para España, el Sahel es una amenaza inmediata. No es una abstracción geopolítica. Es a 3.000 kilómetros de Madrid, no a 3.000 kilómetros de Washington.

Luke

Espera. ¿Cuánto de ese aumento de gasto va realmente al Sahel versus a capacidades de la OTAN tradicionales? El artículo dice que España se enfoca en seguridad marítima atlántica y ataque de precisión. Eso suena más como prioridades de la OTAN que como una estrategia específica del Sahel.

Mimi

Tienes razón. La seguridad marítima atlántica es principalmente sobre la OTAN. Pero el punto es que España está intentando hacer dos cosas: cumplir con lo que la OTAN exige y también presionar para que se preste más atención al sur.

Mark

¿Y está funcionando? ¿La OTAN está escuchando?

Mimi

Parcialmente. Crearon un puesto de representante especial para la vecindad sur hace dos años. Pero Colomina, quien ocupa ese puesto, admite que "para los países de la Alianza hay otros asuntos más urgentes". Así que la respuesta es no, no está funcionando del todo.

Luke

¿Cuál es la escala real de la presencia rusa en el Sahel? El artículo dice "hasta 4.000 efectivos" de África Corps. ¿Eso es confirmado o es una estimación?

Mimi

El artículo lo atribuye a lo que Albares señaló, así que es una cifra oficial española. Pero tienes razón en cuestionarlo. Esa cifra podría ser una estimación de inteligencia, no una confirmación verificada.

Mark

¿Qué pasa con las armas autónomas? ¿Es eso un problema real para España o es más una preocupación teórica?

Mimi

Es una preocupación real. Aramendía está diciendo que los sistemas de armas autónomas plantean un problema jurídico genuino: ¿quién es responsable si algo sale mal? ¿Cómo identificas un objetivo militar sin intervención humana?

Luke

Pero el artículo no dice que España esté desarrollando armas autónomas ni que sea una amenaza inmediata. Es más una preocupación sobre dónde va la tecnología militar en general.

Mimi

Exacto. Es parte del debate más amplio sobre cómo la OTAN se adapta a nuevas formas de conflicto sin perder sus principios jurídicos.

  • España triplicó su inversión en defensa entre 2018 y 2025
  • El Sahel concentra ahora el 51% de las muertes por terrorismo mundial, frente al 1% en 2007
  • Rusia mantiene hasta 4.000 efectivos en el Sahel a través de las fuerzas África Corps
  • La OTAN anunció más de 50.000 millones en nuevas adquisiciones militares en la cumbre de Ankara
  • Los aliados se comprometieron a 70.000 millones de euros en ayuda a Ucrania durante 2026

La OTAN exige a Europa asumir más responsabilidad en su defensa mientras EE UU reduce su compromiso, marcando un cambio irreversible en la Alianza. España ha triplicado inversión en defensa desde 2018 y se enfoca en seguridad marítima atlántica y capacidades de ataque de precisión para contribuir a esta transición.

España busca aumentar su influencia en la OTAN mientras la Alianza se transforma ante el repliegue estadounidense y la amenaza rusa. Madrid triplicó su inversión en defensa y reclama mayor atención al flanco sur, especialmente el Sahel.

La OTAN está en medio de una transformación tan profunda como cualquiera que haya experimentado desde el colapso de la Unión Soviética. La amenaza rusa ha obligado a la Alianza a recentrar su estrategia en la disuasión y la defensa territorial, mientras que Estados Unidos, de manera cada vez más explícita, está pidiendo a sus aliados europeos que asuman una porción mayor del costo de su propia seguridad. Para Federico Torres Muro, embajador permanente de España ante la OTAN, este cambio no es reversible. "La transferencia de la carga es una realidad", dijo. "Europa y Canadá tienen que asumir más responsabilidad sobre su propia seguridad, y Estados Unidos lo ha dejado claro".

España ha comenzado a responder a esa presión. Entre 2018 y 2025, el país triplicó su inversión en defensa, un movimiento que Torres presentó como prueba de que Madrid está "contribuyendo significativamente a la transferencia de la carga". Las prioridades españolas se han enfocado en dos áreas: reforzar la seguridad marítima en el Atlántico y desarrollar capacidades de ataque de precisión en profundidad. Estos temas fueron centrales en la cumbre de la OTAN celebrada a principios de julio en Ankara, una reunión que sirvió para confirmar el rebalanceo de poder dentro de la Alianza. Los socios europeos asumirán responsabilidades crecientes en su defensa, aunque Estados Unidos seguirá siendo un pilar esencial.

Ankara también fue una cumbre de números concretos. La OTAN anunció más de 50.000 millones en nuevas adquisiciones militares y acordó aumentar la capacidad de producción de su industria de defensa, con énfasis particular en defensa aérea, sistemas antimisiles, vehículos no tripulados, ataque de largo alcance e inteligencia. Los aliados se comprometieron a invertir 70.000 millones de euros en equipamiento, asistencia y entrenamiento para Ucrania durante 2026.

Pero España ha insistido en que el giro hacia la disuasión frente a Rusia no debería significar que el flanco sur sea relegado. Torres argumentó que la seguridad euroatlántica "no se juega únicamente en el este de Europa. También se juega diariamente en Oriente Próximo y el Mediterráneo sur". El Sahel, esa vasta región que se extiende al sur del Sáhara e incluye países como Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad, representa una preocupación creciente. La región enfrenta la expansión de grupos terroristas, inestabilidad política, crimen organizado y una competencia cada vez más intensa entre potencias globales. Para España, con su proximidad geográfica a esta zona, la amenaza es particularmente inmediata.

José Manuel Albares, ministro de Exteriores, subrayó la magnitud del problema: en 2007, el Sahel concentraba apenas el 1% de las muertes por terrorismo en el mundo; hoy representa el 51% del total. La retirada francesa de la Operación Barkhane en 2022 dejó un vacío que ha sido ocupado por Rusia, China e Irán. Rusia mantiene una presencia activa en la región a través de las fuerzas África Corps, dependientes del Ministerio de Defensa ruso, con hasta 4.000 efectivos. Albares advirtió que la degradación del Sahel alimenta las mafias, el crimen organizado y, finalmente, la presión migratoria sobre Europa. "Nuestra frontera sur está más expuesta que la de ningún otro miembro de la UE", recalcó.

Javier Colomina, representante especial de la OTAN para la vecindad sur, un puesto creado hace apenas dos años, ha asumido la tarea de reclamar más atención para el Sahel. Sin embargo, su objetivo enfrenta obstáculos constantes. "Para los países de la Alianza hay otros asuntos más urgentes", lamentó. La OTAN ha reforzado su atención a la región en años recientes mediante mecanismos de cooperación con países de Oriente Próximo, el norte de África y el Sahel, pero la prioridad sigue siendo Europa del Este.

La transformación de la OTAN también plantea nuevas preguntas sobre cómo usar la fuerza en un mundo donde las amenazas son cada vez más difíciles de clasificar. Las amenazas híbridas—drones rusos entrando en espacio aéreo polaco, cazas rusos violando el espacio aéreo de Estonia—han llevado a países como Polonia y Estonia a invocar el artículo 4 de la OTAN, solicitando consultas entre aliados cuando perciben una amenaza a su seguridad. La general de división María Begoña Aramendía Rodríguez de Austria, presidenta del Tribunal Militar Central, recordó que las operaciones españolas en el exterior están sujetas al Derecho Internacional Humanitario y a reglas de enfrentamiento que determinan cuándo y bajo qué condiciones puede utilizarse la fuerza. La evolución tecnológica añade otra capa de complejidad: las armas letales autónomas representan una preocupación creciente, sistemas en los que la intervención humana puede desaparecer. "Identificar un objetivo militar requiere realmente una valoración jurídica. Hay que respetar el derecho internacional y la ética", convino Aramendía. Este debate resume el desafío central que enfrenta la nueva OTAN: adaptarse a amenazas y tecnologías que evolucionan rápidamente sin abandonar los principios jurídicos sobre los que se construyó la Alianza.

La transferencia de la carga es una realidad. Europa y Canadá tienen que asumir más responsabilidad sobre su propia seguridad, y Estados Unidos lo ha dejado claro.
— Federico Torres Muro, embajador permanente de España ante la OTAN
Nuestra frontera sur está más expuesta que la de ningún otro miembro de la UE.
— José Manuel Albares, ministro de Exteriores
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