En el gran teatro del deporte internacional, España ha escrito un nuevo capítulo de su historia baloncestística: una victoria de 23 puntos sobre Australia en cuartos de final del Mundial femenino que no deja lugar a dudas sobre la madurez competitiva del equipo. El camino hacia la gloria pasa ahora por el desafío más exigente posible, un duelo en semifinales contra Estados Unidos, nación que ha convertido el baloncesto femenino en una forma de hegemonía deportiva. Cualquiera que sea el resultado, España ya ha garantizado su lugar en el podio mundial.