Cinco años después del desafío marroquí de 2021, Ceuta no ha encontrado resolución, pero lo que más ha cambiado no es la realidad sobre el terreno sino el lenguaje con que los actores políticos la describen. El Gobierno, la oposición y la Unión Europea hablan desde narrativas cada vez más divergentes, moldeadas por cálculos electorales que priorizan la audiencia propia sobre el consenso necesario. Lo que en 2021 fue una crisis aguda se ha convertido en una condición crónica: una ciudad fronteriza atrapada entre discursos que ya no se escuchan entre sí.
Errores y cálculo electoral: por qué se ha enquistado la crisis de Ceuta
La crisis migratoria y de seguridad en Ceuta ha generado desplazamientos poblacionales y tensiones humanitarias sostenidas desde 2021.