En un país donde la representación de las minorías ha sido históricamente escasa, Erika Hilton fue reelegida el domingo con casi 1,6 millones de votos, convirtiéndose en la mujer más votada al Congreso en toda la historia electoral de Brasil. A los 33 años, esta legisladora transexual de São Paulo ha multiplicado por seis su caudal electoral en apenas un ciclo, señalando que algo profundo se mueve en el electorado brasileño: una demanda creciente de voces que hablen desde los márgenes hacia el centro del poder.
Erika Hilton se convierte en la diputada más votada de la historia de Brasil
De 256.000 votos a 1,6 millones en cuatro años
¿Cómo se explica que alguien que hace cuatro años recibía 256.000 votos ahora reciba casi 1,6 millones?
Hilton ha construido una base electoral sólida. Comenzó como concejal en São Paulo, luego llegó al Congreso en 2022 como la primera mujer negra y transexual diputada. Ahora preside la Comisión de Derechos de la Mujer. Su trabajo legislativo en temas de género, derechos LGBTQ+ y contra el racismo resonó con el electorado.
Pero hay que ser cuidadoso aquí. El crecimiento es real, pero también refleja que en 2022 era una candidata nueva. El salto de 256.000 a 1,6 millones es espectacular, pero parte de una base muy baja. Aún así, triplicar a la anterior mujer más votada es significativo.
¿Qué significa que sea la mujer más votada en la historia de Brasil?
Significa que el electorado de São Paulo, el estado más poblado del país, eligió a una mujer transexual como su representante preferida entre todas las mujeres candidatas. Es un cambio cultural importante en un país donde la discriminación contra personas trans sigue siendo común.
Hay que notar que solo fue superada por un hombre, Lucas Pavanato del Partido Liberal. Así que en términos absolutos, no es la más votada, pero sí la mujer más votada. Eso es importante para la precisión.
¿Cuál es su agenda legislativa ahora?
Está liderando la campaña por la reducción de jornada laboral que propone el presidente Lula. Pero su trabajo va más allá: derechos de transexuales, derechos de las mujeres, lucha contra el racismo e intolerancia religiosa.
La fuente menciona que lidera esa campaña, pero no da detalles sobre qué tan avanzada está o cuál es su rol específico. Sabemos que es una prioridad para ella, pero el alcance real de su influencia en esa iniciativa no está completamente documentado aquí.
El Pulso
- Con 1.596.472 votos, Hilton no solo fue reelegida: pulverizó el récord histórico de votación femenina al Congreso, casi triplicando la marca anterior.
- Su ascenso desafía las estructuras tradicionales del poder político brasileño, donde una mujer negra y transexual de izquierda compite —y gana— en el estado más poblado del país.
- En São Paulo solo la superó un candidato de extrema derecha con tres millones de votos, lo que revela una polarización intensa en el electorado paulista.
- Dentro del Congreso, Hilton lidera iniciativas clave como la reducción de la jornada laboral impulsada por Lula y preside la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer, siendo la primera persona trans en ocupar ese cargo.
- Su reelección consolida a la izquierda progresista en São Paulo y proyecta a Hilton como una de las figuras políticas más influyentes de Brasil de cara al futuro.
En un país donde la representación de las minorías ha sido históricamente escasa, Erika Hilton fue reelegida el domingo con casi 1,6 millones de votos, convirtiéndose en la mujer más votada al Congreso en toda la historia electoral de Brasil. A los 33 años, esta legisladora transexual de São Paulo ha multiplicado por seis su caudal electoral en apenas un ciclo, señalando que algo profundo se mueve en el electorado brasileño: una demanda creciente de voces que hablen desde los márgenes hacia el centro del poder.
Erika Hilton llegó al Congreso de Brasil en 2022 con poco más de 256.000 votos. El domingo pasado regresó con casi 1,6 millones, convirtiéndose en la mujer más votada en la historia electoral del país para un cargo en el Congreso nacional. La legisladora transexual de 33 años, representante de São Paulo por el Partido Socialismo y Libertad, multiplicó por seis su votación anterior y superó ampliamente el récord que hasta ahora ostentaba Joice Hasselmann desde 2018.
Su trayectoria política comenzó mucho antes de llegar al Congreso. En 2020 fue elegida concejal de São Paulo con la mayor votación femenina registrada en unas elecciones municipales en Brasil. Dos años después hizo historia al convertirse en la primera mujer negra y transexual en acceder a la Cámara de Diputados del país. Nacida en Franco da Rocha, en el área metropolitana de São Paulo, construyó su carrera desde los gobiernos locales hacia el escenario nacional.
Dentro del Congreso, Hilton se ha posicionado como una voz central en múltiples frentes. En marzo de 2026 asumió la presidencia de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer, siendo la primera persona transexual en ocupar ese cargo. Impulsa derechos para personas trans, campañas contra el racismo y la intolerancia religiosa, y lidera en el Congreso la propuesta del presidente Lula para reducir la jornada laboral a cuarenta horas semanales.
Con casi el cien por ciento de las urnas escrutadas, su reelección no solo consolida su lugar entre las figuras más relevantes de la izquierda brasileña: marca un hito sin precedentes que refleja un electorado en transformación, donde la representación de quienes históricamente fueron excluidos del poder ha comenzado a ganar terreno real.
Erika Hilton llegó a la Cámara de Diputados de Brasil hace cuatro años con 256.903 votos. El domingo pasado, fue reelegida con 1.596.472 votos. Esa cifra la convierte en la mujer más votada en toda la historia electoral del país para un cargo en el Congreso nacional.
A los 33 años, la legisladora transexual por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) representa al estado de São Paulo. Su votación de este ciclo electoral es casi tres veces mayor que la que obtuvo Joice Hasselmann en 2018, quien hasta ahora ostentaba el récord de mayor votación femenina para diputada federal. Hilton multiplicó por seis los votos que la llevaron al Congreso en 2022. En el estado más poblado de Brasil, solo fue superada por Lucas Pavanato, del Partido Liberal de extrema derecha, quien recibió tres millones de votos. Samia Bomfim, también del PSOL, quedó tercera con 583.107 sufragios.
La trayectoria de Hilton en la política brasileña comenzó años antes de llegar al Congreso nacional. En 2020, fue elegida concejal de São Paulo con 50.508 votos, cifra que en ese momento representaba el mayor número de votos obtenidos por una mujer en una elección municipal en Brasil. Dos años después, en 2022, hizo historia nuevamente al convertirse en la primera mujer negra y transexual elegida a la Cámara de Diputados del país.
Dentro del Congreso, Hilton se ha posicionado como una voz central en múltiples frentes legislativos. En marzo de 2026, asumió la presidencia de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer, siendo la primera persona transexual en ocupar ese cargo. Sus iniciativas abarcan desde la defensa de los derechos de las personas transexuales hasta campañas contra el racismo y la intolerancia religiosa. Actualmente lidera en el Congreso el impulso a la propuesta del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para reducir la jornada laboral a cuarenta horas distribuidas en cinco días de la semana.
Nacida en Franco da Rocha, municipio del área metropolitana de São Paulo, Hilton construyó su carrera política desde los gobiernos locales. Su ascenso electoral refleja un cambio en el electorado de São Paulo, donde las políticas progresistas y la representación de minorías históricamente excluidas han ganado terreno. Con casi el 99,87 por ciento de las urnas escrutadas, su reelección consolida su posición como una de las figuras políticas más relevantes de la izquierda brasileña y marca un hito sin precedentes en la historia electoral del país.
Citas Notables
Hilton se ha destacado en el Congreso no solo por sus iniciativas a favor de los y las transexuales y de las mujeres, sino también contra el racismo y la intolerancia religiosa— Agencia EFE