Erika Hilton se convierte en la diputada más votada de la historia de Brasil

Multiplicó su votación por seis en cuatro años
Hilton pasó de 256.903 votos en 2022 a 1,6 millones en 2026, marcando un crecimiento electoral sin precedentes.
Mark

¿Por qué es tan importante que Hilton haya roto el récord de votación femenina? ¿Es solo un número, o significa algo más profundo?

Mimi

Es ambas cosas. El número es real: 1,6 millones de votos es una cantidad de apoyo que no había recibido ninguna mujer antes en la historia del Congreso brasileño. Pero lo que significa es que hay un electorado en São Paulo que está votando activamente por una mujer transexual que lidera campañas por derechos trans, derechos de las mujeres, contra el racismo. Eso no es accidental.

Luke

Pero hay que ser cuidadoso aquí. Hilton fue la segunda más votada en el estado, no la más votada. Lucas Pavanato, del Partido Liberal, obtuvo tres millones. Entonces, mientras que su votación es histórica para una mujer, el voto más alto en São Paulo fue para alguien de la derecha ultraderechista. ¿Qué nos dice eso?

Mimi

Que el estado está dividido. Pero también que el crecimiento de Hilton es exponencial. En 2022 obtuvo 256.903 votos. Ahora tiene 1,6 millones. Eso es un cambio de seis veces en cuatro años.

Mark

¿Cómo pasó de ser concejal a diputada federal? ¿Fue un salto natural o algo más estratégico?

Mimi

Comenzó como concejal en São Paulo en 2020, ganando con 50.508 votos, que en ese momento era el récord para una mujer en una elección municipal. Luego, en 2022, se presentó a diputada federal y ganó. Pero con 256.903 votos. El crecimiento entre 2022 y ahora es lo que llama la atención.

Luke

Aunque hay que notar que en 2022 fue la primera mujer negra y transexual elegida a la Cámara. Eso fue histórico en sí mismo. Entonces, ¿cuánto de su crecimiento en 2026 es consolidación de ese apoyo inicial, y cuánto es nuevo?

Mimi

Probablemente ambos. Pero también está el contexto: en marzo de 2026, hace solo unos meses, presidió la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer. Fue la primera transexual en hacerlo. Eso la puso en una posición de mayor visibilidad.

Mark

¿Y qué está haciendo en el Congreso ahora mismo que la mantiene relevante?

Mimi

Está liderando la campaña por la reducción de la jornada laboral a cuarenta horas en cinco días, una propuesta del presidente Lula. Pero su trabajo va más allá: iniciativas contra el racismo, por los derechos de las mujeres, por los derechos trans.

Luke

Lo que no sabemos es si su votación refleja un apoyo genuino a su agenda política o si es más un voto de identidad, o una combinación de ambos. El artículo no nos da eso.

  • Con 1,6 millones de votos, Hilton no solo ganó su reelección: pulverizó el récord femenino de votación en el Congreso brasileño, superando en casi un tercio la marca que ostentaba Joice Hasselmann desde 2018.
  • El salto es difícil de ignorar: en 2022 obtuvo 256.903 votos; en 2026 casi sextuplicó esa cifra, en un estado donde la competencia electoral es feroz y el electorado supera los 30 millones de personas.
  • Su presencia en el Congreso genera tensión en un paisaje político polarizado, donde el candidato más votado de São Paulo triplicó sus propios votos desde la ultraderecha, evidenciando una disputa ideológica sin tregua.
  • Hilton responde a esa tensión con agenda concreta: lidera la campaña para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales y preside iniciativas contra el racismo, la intolerancia religiosa y la discriminación de género.
  • Su reelección consolida un liderazgo que ya acumula varios primeros históricos —primera mujer negra y trans en la Cámara, primera persona trans en presidir la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer— y que ahora llega respaldado por una legitimidad electoral sin precedentes.

En las elecciones legislativas del domingo en Brasil, Erika Hilton fue reelegida diputada federal por São Paulo con casi 1,6 millones de votos, convirtiéndose en la mujer más votada en toda la historia del Congreso brasileño. A sus 33 años, esta legisladora transexual y negra ha multiplicado por seis su apoyo electoral en apenas cuatro años, trazando una trayectoria que habla no solo de una carrera política singular, sino de un desplazamiento más profundo en las corrientes del electorado brasileño. Su ascenso —desde concejal hasta récord histórico— invita a preguntarse qué nuevas voces está dispuesta a escuchar la democracia más grande de América Latina.

El domingo pasado, Erika Hilton fue reelegida diputada federal por São Paulo con casi 1,6 millones de votos, convirtiéndose en la mujer más votada en toda la historia del Congreso brasileño. A los 33 años, la legisladora del Partido Socialismo y Libertad obtuvo la segunda votación más alta del estado, solo por detrás del ultraderechista Lucas Pavanato, y triplicó ampliamente los votos de la tercera candidata más sufragada. Lo más revelador, sin embargo, es la comparación con ella misma: en 2022 fue elegida por primera vez con 256.903 votos; en esta reelección multiplicó ese apoyo por seis.

Su victoria también reescribe la historia del voto femenino en Brasil. Joice Hasselmann, exaliada del expresidente Bolsonaro, había sido hasta ahora la mujer con mayor votación en el Congreso. Hilton la superó con casi un tercio más de votos, invirtiendo además el signo ideológico del récord: donde antes estaba la derecha ultraconservadora, ahora se instala una voz que encabeza las campañas por los derechos trans, los derechos de las mujeres y la lucha contra el racismo y la intolerancia religiosa.

Nacida en Franco da Rocha, en el área metropolitana de São Paulo, Hilton comenzó su carrera como concejal en 2020, cuando ya obtuvo la mayor votación femenina en una disputa municipal de ese tipo en Brasil. En 2022 hizo historia al convertirse en la primera mujer negra y transexual elegida a la Cámara de Diputados. En marzo de 2026, meses antes de estas elecciones, presidió la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer, siendo la primera persona trans en ocupar ese cargo. Hoy, además, lidera la iniciativa legislativa para reducir la jornada laboral a cuarenta horas semanales, una propuesta impulsada por el presidente Lula. Su reelección sugiere que São Paulo —el estado más poblado del país— está dispuesto a respaldar con votos ese programa.

El domingo pasado, en las elecciones legislativas brasileñas, Erika Hilton fue reelegida como diputada federal por São Paulo con casi 1,6 millones de votos. A los 33 años, se convirtió en la mujer más votada en toda la historia del Congreso brasileño, un hito que marca no solo su trayectoria política sino también un cambio en el paisaje electoral del país.

Hilton representa al Partido Socialismo y Libertad, una agrupación de izquierda, y su votación fue la segunda más alta en el estado de São Paulo en estas elecciones, solo superada por Lucas Pavanato del Partido Liberal ultraderechista, quien obtuvo tres millones de votos. Sin embargo, su cifra triplicó ampliamente la de la tercera diputada más votada en el estado: Samia Bomfim, también del PSOL, que consiguió 583.107 sufragios. El contraste es notable. Hace apenas cuatro años, en 2022, Hilton fue elegida por primera vez con 256.903 votos, lo que significa que en esta reelección multiplicó su apoyo por seis.

Su votación actual supera también el anterior récord femenino en la Cámara de Diputados. Joice Hasselmann, quien fue aliada del expresidente Jair Bolsonaro, había sido hasta ahora la mujer con mayor votación en la historia del Congreso. Hilton obtuvo casi una tercera parte más de votos que los que Hasselmann consiguió en 2018. El cambio de dirección es evidente: mientras que Hasselmann representaba la derecha ultraconservadora, Hilton encabeza las campañas por los derechos de las personas transexuales en Brasil.

La trayectoria de Hilton en la política brasileña ha sido acelerada. Nació en Franco da Rocha, un municipio del área metropolitana de São Paulo, y comenzó su carrera política como concejal en la capital paulista. En 2020, obtuvo un escaño en el Concejo de São Paulo con 50.508 votos, cifra que en ese momento representaba la mayor votación conseguida por una mujer en una disputa municipal de ese tipo en Brasil. Dos años después, en 2022, hizo historia nuevamente al convertirse en la primera mujer negra y transexual elegida a la Cámara de Diputados. En marzo de 2026, apenas meses antes de estas elecciones, presidió la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer en la Cámara, siendo la primera persona transexual en ocupar ese cargo.

En el Congreso, Hilton se ha distinguido no solo por su trabajo en favor de los derechos de las personas transexuales, sino también por sus iniciativas en defensa de los derechos de las mujeres, contra el racismo y la intolerancia religiosa. Actualmente lidera la campaña legislativa para impulsar una propuesta del presidente Luiz Inácio Lula da Silva: reducir la jornada laboral a cuarenta horas distribuidas en cinco días de la semana. Su reelección con esta votación histórica sugiere que sus posiciones progresistas encuentran un respaldo electoral significativo en São Paulo, el estado más poblado de Brasil.

Lidera en el Congreso la campaña en favor de la iniciativa del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para reducir la jornada laboral a cuarenta horas en cinco días de la semana
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