En un año de contrastes, el Grupo Erhardt navegó 2025 con la firmeza de quien conoce bien el mar: sus servicios logísticos y marítimos actuaron como ancla de estabilidad frente a la erosión en siderurgia e informática. La corporación vasca cerró el ejercicio con 326 millones de euros en ingresos, un avance mínimo que esconde tanto la fortaleza de su negocio principal como la fragilidad de sus flancos industriales. El beneficio neto creció un 21%, aunque parte de ese resultado descansa sobre una plusvalía extraordinaria que, retirada del cálculo, revela un desempeño operativo más humilde. Así,