En el estado Zulia, donde la atención neurológica de emergencia era hasta hace poco una promesa distante, un equipo de especialistas ha demostrado que la geografía no tiene por qué ser destino. Tres pacientes —incluida una mujer de 91 años— llegaron al hospital sin habla ni movimiento y salieron caminando en menos de tres días, gracias a un protocolo de Ictus ejecutado con una precisión que supera los estándares internacionales. Lo que este logro revela no es solo competencia médica, sino la voluntad deliberada de construir, en una región históricamente desatendida, una infraestructura de segu
Equipo zuliano pionero tromboliza con éxito a tres pacientes con accidente cerebrovascular
Cada minuto transcurrido es clave para evitar secuelas permanentes
¿Por qué es tan importante que esto haya sucedido precisamente en el Zulia?
Porque el accidente cerebrovascular es una emergencia médica donde los minutos determinan si alguien se recupera o queda con daño permanente. Hasta ahora, en esta región no había un equipo con la capacitación, el protocolo y el medicamento para actuar dentro de esa ventana crítica.
¿Cuántos pacientes con accidente cerebrovascular llegan a este hospital cada mes? Porque tres casos exitosos es importante, pero necesitamos saber si esto es replicable o si fue suerte.
El artículo no especifica el volumen total de casos. Solo sabemos que estos tres fueron tratados exitosamente entre septiembre y ahora.
¿Qué hace que el medicamento sea tan especial?
Es un trombolítico, un fármaco que disuelve los coágulos que bloquean el flujo de sangre al cerebro. Pero solo funciona si se administra dentro de las primeras horas después del evento. Después de eso, el daño es irreversible.
¿Y el medicamento está disponible en otros hospitales del país, o es realmente exclusivo de esta unidad?
Según la Dra. Fuenmayor, es el único medicamento registrado oficialmente para esto disponible las 24/7 en esta unidad. Pero eso no significa que no exista en otros lugares; significa que aquí está garantizado.
¿Qué pasó con la paciente de 91 años? Eso parece notable.
Llegó con desorientación severa, sin poder moverse ni hablar. En 72 horas, recuperó su independencia funcional y fue dada de alta. A esa edad, ese resultado es extraordinario.
¿Pero sabemos qué tan independiente es? ¿Puede caminar sola, vivir sola, o simplemente puede hablar y reconocer a su familia?
El artículo dice "recuperación de su independencia funcional", pero no detalla el nivel específico. Es un término médico que significa que puede realizar las actividades básicas de la vida diaria, pero los detalles exactos no están documentados aquí.
¿Cuál es el siguiente paso para este equipo?
Probablemente seguir tratando casos y documentar resultados. También, que otros hospitales en la región adopten protocolos similares. El mensaje final es que la comunidad necesita reconocer los signos de alarma y llegar rápido a un centro preparado.
El Pulso
- Cada minuto sin tratamiento en un ictus equivale a casi dos millones de neuronas perdidas, y durante años esa cuenta corrió sin freno en el centro-occidente venezolano.
- Tres pacientes ingresaron en septiembre con síntomas devastadores —parálisis, desorientación total, incapacidad de hablar— poniendo a prueba por primera vez el nuevo protocolo de la unidad.
- El equipo activó el Código Ictus directamente en la sala de tomografía, procesó laboratorios en cinco minutos y administró el trombolítico antes de los 30 minutos del ingreso, muy por debajo del umbral internacional.
- Los tres pacientes, incluida una adulta mayor de 91 años, egresaron con recuperación funcional completa en 72 horas, sin secuelas permanentes.
- El centro se consolida como el único en la región con el medicamento trombolítico disponible las 24 horas y personal acreditado internacionalmente, pero advierte que su eficacia depende de que la comunidad reconozca los signos de alarma a tiempo.
En el estado Zulia, donde la atención neurológica de emergencia era hasta hace poco una promesa distante, un equipo de especialistas ha demostrado que la geografía no tiene por qué ser destino. Tres pacientes —incluida una mujer de 91 años— llegaron al hospital sin habla ni movimiento y salieron caminando en menos de tres días, gracias a un protocolo de Ictus ejecutado con una precisión que supera los estándares internacionales. Lo que este logro revela no es solo competencia médica, sino la voluntad deliberada de construir, en una región históricamente desatendida, una infraestructura de segunda oportunidad para el cerebro humano.
En el estado Zulia, un equipo de neurología logró por primera vez en la región aplicar con éxito el protocolo completo de atención al accidente cerebrovascular, tratando a tres pacientes con terapia trombolítica en el momento crítico. Los casos, registrados el 7 y 14 de septiembre y uno más reciente con una paciente de 91 años, compartían el mismo cuadro al ingreso: desorientación severa, pérdida de movilidad y ausencia de habla. Los tres fueron dados de alta en 72 horas con plena recuperación funcional.
La unidad fue construida alrededor de un equipo multidisciplinario liderado por la Dra. Kelly Fuenmayor, neuróloga vascular y neurofisióloga, junto a la Dra. Carina Frías, el Dr. Zamir Herrera —internista e intensivista—, la coordinadora de enfermería Yodalys Vega y el enfermero neurointensivista Ramón Palmar. Todo el personal cuenta con formación internacional en Neurointensivismo avalada por la Universidad del Plata en Argentina, y varios integrantes participaron en el Excellence Stroke Training Center, programa de referencia latinoamericano en atención del ictus.
Lo que distingue a esta unidad es su velocidad: kits preestablecidos en las áreas de Tomografía y Trauma Shock permiten activar el Código Ictus sin traslados intermedios. Los resultados de laboratorio se obtienen en cinco minutos, la tomografía cerebral con perfusión en menos de siete —frente al promedio internacional de 15— y la evaluación global del paciente se completa en aproximadamente 30 minutos desde el ingreso. Es además el único centro del centro-occidente del país con el medicamento trombolítico disponible las 24 horas, los siete días de la semana.
La Licda. Vega describió cómo, durante la infusión intravenosa, la reversión de la discapacidad se hace visible casi en tiempo real, minuto a minuto. El equipo subraya, sin embargo, que toda esta precisión clínica depende de un eslabón que está fuera del hospital: que la comunidad aprenda a reconocer los signos de alarma —asimetría facial, pérdida súbita de fuerza, dificultad para hablar— y actúe de inmediato. Entre una recuperación completa y una discapacidad permanente, dicen los especialistas, la diferencia la marca el tiempo.
En el estado Zulia, un equipo de especialistas en neurología ha logrado algo que no se había hecho antes en la región: aplicar con éxito el protocolo completo de tratamiento para accidente cerebrovascular, administrando medicamentos trombolíticos a tres pacientes en cuestión de horas desde su llegada al hospital. Los tres casos —tratados el 7 de septiembre, el 14 de septiembre, y más recientemente una paciente de 91 años— llegaron con síntomas graves: desorientación profunda, incapacidad para moverse, imposibilidad de hablar. Dentro de 72 horas, todos habían recuperado su independencia funcional y fueron dados de alta.
La unidad de Ictus fue construida alrededor de un equipo liderado por la Dra. Kelly Fuenmayor, jefa del Servicio de Neurología, quien es neurólogo vascular y neurofisiólogo. A su lado trabajan la Dra. Carina Frías, también neuróloga y neurofisióloga; el Dr. Zamir Herrera, internista e intensivista; la coordinadora de enfermería Yodalys Vega; y el enfermero neurointensivista Ramón Palmar. Todos han recibido capacitación internacional en Neurointensivismo avalada por la Universidad del Plata en Argentina, y varios participaron en el Excellence Stroke Training Center, un programa de referencia en América Latina para la atención del accidente cerebrovascular. El Dr. Muñoz, quien comentó sobre el logro, destacó que esta respuesta fue posible gracias a la conformación deliberada de un equipo multidisciplinario y a un personal preparado mediante programas de formación internacional.
Lo que distingue a esta unidad es su capacidad de actuar dentro de la ventana terapéutica crítica: el período de tiempo en el que los medicamentos trombolíticos pueden revertir el daño neurológico. El centro es el único en el centro-occidente del país que cuenta con el medicamento registrado oficialmente para disolver trombos en eventos isquémicos agudos, disponible las 24 horas, los siete días de la semana. Según la Dra. Fuenmayor, es también la única unidad en la región preparada para atender la enfermedad cerebrovascular en tiempo récord dentro de esa ventana terapéutica.
Para lograr esta velocidad, el equipo ha diseñado protocolos cronometrados que eliminan demoras innecesarias. Mantienen dos kits preestablecidos en las áreas de Tomografía y de Trauma Shock, de modo que cuando un paciente llega, el Código Ictus se activa inmediatamente en la sala de tomografía sin esperar traslados. Los resultados de laboratorio se procesan en cinco minutos. La tomografía cerebral simple con perfusión se completa en menos de siete minutos, una cifra muy por debajo del promedio internacional de 15 minutos. La evaluación global del paciente antes de la administración del trombolítico se realiza en aproximadamente 30 minutos desde su ingreso. Cada miembro del equipo cumple un rol estricto para evitar retrasos. La Dra. Fuenmayor enfatizó que este abordaje oportuno permite que los pacientes se reincorporen a su vida cotidiana de forma rápida y eficaz.
Durante la administración intravenosa del medicamento trombolítico, el cambio es observable casi en tiempo real. La Licda. Yodalys Vega, coordinadora de enfermería, describió cómo se evidencia la reversión progresiva de la discapacidad con la que llega el paciente, momento a momento, mientras el fármaco actúa. El equipo de enfermería cuenta con entrenamiento especializado para la preparación y manejo del medicamento según las métricas exigidas para este tipo de intervención.
Los especialistas subrayan que el éxito de estos tres casos depende también de que la comunidad reconozca a tiempo los signos de alarma de un accidente cerebrovascular: la pérdida repentina de fuerza en un lado del cuerpo, la asimetría facial, la dificultad para articular palabras. Cuando estos síntomas aparecen, cada minuto transcurrido es clave para evitar secuelas permanentes. El mensaje es claro: reconocer la emergencia y llegar a un centro preparado es lo que separa una recuperación completa de una discapacidad de por vida.
Citas Notables
Somos la única unidad en el centro-occidente del país preparada para atender la enfermedad cerebrovascular en tiempo récord dentro de la ventana terapéutica— Dra. Kelly Fuenmayor, jefa del Servicio de Neurología
Durante el paso endovenoso del trombolítico se evidencia la reversión progresiva de la discapacidad con la que llega el paciente— Licda. Yodalys Vega, coordinadora de enfermería