En el corazón de Bogotá, Equinix ha invertido 28 millones de dólares para ampliar los cimientos físicos sobre los que descansa la inteligencia artificial en América Latina. La segunda fase del centro de datos BG2 añade 3 megavatios y 550 gabinetes a una instalación ya activa, equipada con refrigeración líquida capaz de concentrar una densidad computacional que el aire frío jamás podría sostener. Este movimiento no es solo una apuesta empresarial: es el reconocimiento de que la geografía, la energía y la conectividad son ahora tan estratégicas como el código mismo.
Equinix invierte $28M para expandir Data Center en Bogotá con capacidad para IA
El agua disipa mil veces más calor que el aire frío
¿Por qué Equinix invierte tanto en Bogotá específicamente? ¿Qué tiene de especial esta ciudad?
Bogotá es un punto de convergencia. Más de 40 operadores de redes y 100 cables de fibra óptica llegan a estos centros de datos. Es el lugar donde los datos de Sudamérica se mueven hacia Norteamérica. No es solo almacenamiento; es tránsito.
La refrigeración líquida parece ser la tecnología clave aquí. ¿Por qué es tan importante para la inteligencia artificial?
Las GPU que procesan IA generan calor extremo. El aire frío tradicional no puede disipar ese calor lo suficientemente rápido. El agua puede disipar mil veces más calor que el aire. Eso significa que puedes meter mucha más potencia computacional en el mismo espacio.
Mencionan una tercera fase que podría llegar a 9 megavatios sin expandir el terreno. ¿Cómo es posible eso?
Es pura eficiencia de diseño. Cuando construyeron BG2, ya pensaban en el futuro. La infraestructura eléctrica y de enfriamiento está diseñada para soportar más carga sin necesidad de más espacio físico. Es como construir un edificio con los cimientos listos para pisos adicionales.
¿Y la energía renovable? ¿Es una decisión genuina de sostenibilidad o marketing?
Equinix tiene contratos directos con generadores hidroeléctricos locales. El 100 por ciento de BG2 funciona con energía renovable. Además, buscan activamente nuevas fuentes solares y eólicas. En un sector donde el consumo energético es el mayor desafío, esto es una decisión operativa real, no solo una declaración.
¿Qué significa esto para Colombia como país?
Significa que Colombia está siendo visto como un mercado estratégico, no periférico. Las empresas locales tendrán acceso a infraestructura de clase mundial sin tener que enviar datos al extranjero. Eso reduce latencia, costo y riesgo. Bogotá deja de ser un cliente de la tecnología y empieza a ser un nodo central.
Le Pouls
- La demanda de infraestructura para IA en América Latina supera lo que la región puede ofrecer hoy, y las empresas buscan con urgencia espacios donde alojar sus cargas más exigentes.
- La refrigeración líquida de BG2 rompe el límite térmico de los centros de datos tradicionales, disipando más de mil veces el calor del aire frío y permitiendo densidades de potencia antes imposibles.
- Bogotá opera como puente de datos entre Sudamérica y Norteamérica, con más de 40 operadores de red y 100 cables de fibra óptica convergiendo en las instalaciones de Equinix.
- Una tercera fase ya diseñada podría elevar la capacidad total a 9 MW sin ampliar el terreno físico, lista para activarse en cuanto la demanda de los clientes lo exija.
- BG2 funciona con 100% de energía renovable de origen hidroeléctrico, posicionando la sostenibilidad no como marketing sino como condición operativa del negocio.
En el corazón de Bogotá, Equinix ha invertido 28 millones de dólares para ampliar los cimientos físicos sobre los que descansa la inteligencia artificial en América Latina. La segunda fase del centro de datos BG2 añade 3 megavatios y 550 gabinetes a una instalación ya activa, equipada con refrigeración líquida capaz de concentrar una densidad computacional que el aire frío jamás podría sostener. Este movimiento no es solo una apuesta empresarial: es el reconocimiento de que la geografía, la energía y la conectividad son ahora tan estratégicas como el código mismo.
Equinix acaba de inaugurar la segunda fase de su centro de datos BG2 en Bogotá, una inversión de 28 millones de dólares que suma 550 gabinetes y 3 megavatios a una instalación que ya operaba desde 2024. Lo que hace significativa esta expansión no es solo su tamaño, sino lo que señala: el capital tecnológico en América Latina fluye hoy hacia los cimientos físicos de la inteligencia artificial, no hacia el software.
La presidenta de Equinix para las Américas, Arquelle Shaw, fue directa durante su visita a las instalaciones: las empresas del continente buscan desesperadamente infraestructura confiable para sostener la adopción de IA, la migración a la nube y la necesidad de entornos seguros e interconectados. Colombia ocupa un lugar estratégico en esa búsqueda.
El diferenciador técnico de BG2 es su sistema de refrigeración líquida, que conduce agua fría directamente a los componentes más calientes, especialmente las GPU de procesamiento de IA. Según Eduardo Carvalho, director general para América Latina, el agua disipa más de mil veces el calor que el aire frío, lo que permite concentrar mucha más potencia computacional en el mismo espacio físico.
El diseño del proyecto anticipa el crecimiento sin necesidad de nuevas construcciones: una tercera fase, ya contemplada en los planos, podría llevar la capacidad total a 9 MW. Diego Blanco, responsable de Equinix para Colombia, explicó que esa fase está lista para activarse cuando la demanda lo requiera.
Más allá del almacenamiento, Bogotá funciona como nodo de intercambio regional. Los centros BG1 y BG2 concentran más de 40 operadores de red y más de 100 cables de fibra óptica, con conexiones privadas hacia Miami y Atlanta que enlazan Sudamérica con los grandes hubs de Internet en Estados Unidos. La latencia y la geografía, en este negocio, son tan decisivas como la tecnología.
En materia energética, BG2 opera con el 100% de energía renovable, principalmente hidroeléctrica, mediante contratos directos con generadores locales. La tercera fase espera en los planos, silenciosa, lista para cuando la inteligencia artificial lo exija.
Equinix acaba de abrir las puertas de la segunda fase de su centro de datos bogotano, una instalación que representa 28 millones de dólares en inversión nueva y marca un punto de inflexión en cómo la región piensa sobre la infraestructura digital. El proyecto, conocido como BG2, añade 550 gabinetes y 3 megavatios de capacidad eléctrica a una instalación que ya funcionaba desde 2024 con una inversión inicial de 45 millones de dólares. Lo que hace notable esta expansión no es solo su escala, sino lo que revela sobre dónde está yendo el dinero en tecnología: directamente hacia máquinas que procesan inteligencia artificial.
La demanda es real y urgente. Arquelle Shaw, presidenta de Equinix para las Américas, lo expresó sin rodeos durante una visita a las instalaciones: en todo el continente, las empresas están buscando desesperadamente infraestructura digital confiable, impulsadas por la adopción de inteligencia artificial, migración a la nube y la necesidad de entornos seguros e interconectados. Colombia, en particular, representa un mercado estratégico donde las compañías dependen cada vez más de estos sistemas para innovar y crecer. Bogotá no es un destino accidental para esta inversión; es un punto neurálgico.
Lo que distingue a BG2 es su tecnología de refrigeración. Los centros de datos tradicionales usan aire frío para enfriar los equipos, un método que tiene límites claros. BG2 implementa refrigeración líquida, un sistema que lleva agua fría directamente a los componentes que generan más calor, particularmente las GPU utilizadas para procesamiento de inteligencia artificial. Según Eduardo Carvalho, director general de Equinix para América Latina, el agua puede disipar más de mil veces el calor que el aire frío. Eso significa que en el mismo espacio físico se puede concentrar mucha más potencia computacional. Es la diferencia entre un ventilador de escritorio y un sistema de refrigeración industrial.
La arquitectura del proyecto revela ambición contenida. BG2 actualmente opera con 6 megavatios de potencia. La expansión suma 3 más. Pero el diseño contempla una tercera fase que agregaría otros 3 megavatios, llevando la capacidad total potencial a 9 megavatios, todo sin expandir el terreno físico del centro de datos. Diego Blanco, responsable de Equinix para Colombia, explicó que esta tercera fase está diseñada desde el inicio, lista para activarse si la demanda de los clientes lo requiere. Es planificación que anticipa crecimiento sin necesidad de construir más edificios.
Bogotá funciona como algo más que un almacén de datos. Los dos centros de datos de Equinix en la capital, BG1 y BG2, reciben conexiones de más de 40 operadores de redes. Más de 100 cables de fibra óptica llegan a las instalaciones. El valor real está en la velocidad de intercambio: los clientes pueden mover datos rápidamente entre sus socios, proveedores, servicios en la nube y otras empresas del ecosistema digital. Bogotá funciona como puente, moviendo información desde Sudamérica hacia Norteamérica y más allá. Hay conexiones privadas hacia Miami y Atlanta, desde donde existen rutas hacia otros grandes centros de Internet en Estados Unidos. La geografía importa cuando se trata de latencia y velocidad.
La sostenibilidad energética es un desafío que Equinix ha abordado directamente. BG2 opera con 100 por ciento de energía renovable, principalmente de origen hidroeléctrico, mediante contratos con empresas generadoras locales. La compañía utiliza la red de distribución local para llevar la electricidad hasta el centro de datos, mientras que los contratos de suministro se realizan directamente con los generadores. Además, mantiene una búsqueda permanente de nuevas fuentes de energía renovable, incluyendo alternativas solares y eólicas. En un sector donde el consumo energético es uno de los principales desafíos globales, esta decisión no es trivial.
La expansión de BG2 es un indicador de dónde está fluyendo el capital tecnológico en América Latina. No es hacia startups o software, sino hacia los cimientos físicos que hacen posible que todo lo demás funcione. Bogotá se consolida como un hub regional de conectividad, un lugar donde convergen datos y decisiones. La tercera fase espera en los planos, lista para cuando la demanda de inteligencia artificial lo exija.
Citations marquantes
En todo el continente americano estamos viendo una demanda sin precedentes de infraestructura digital, impulsada por la Inteligencia Artificial, la adopción de la Nube y la necesidad de entornos seguros e interconectados— Arquelle Shaw, presidenta de Equinix Americas
El agua puede disipar más de 1.000 veces el calor que el aire frío, lo que permite concentrar una mayor cantidad de potencia computacional en un mismo espacio— Eduardo Carvalho, director general de Equinix para América Latina