Ante la amenaza de un fenómeno climático que no reconoce fronteras administrativas, tres provincias del centro argentino eligieron la anticipación sobre la reacción. Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe firmaron un convenio que convierte la cooperación regional en política de Estado, apostando a que compartir información y recursos puede ser la diferencia entre una crisis gestionada y una catástrofe. Es un recordatorio de que los desafíos del clima exigen una escala de respuesta que ningún territorio puede alcanzar en soledad.