En las carreteras de la Vuelta a España, el ciclista Enric Mas protagonizó en la etapa 18 uno de esos momentos que reconfiguran el sentido de una carrera entera: una contrarreloj ejecutada con tal precisión que redujo a solo 33 segundos la distancia que lo separa del líder Primož Roglic. Lo que parecía un destino sellado se ha convertido en una pregunta abierta, recordándonos que en el deporte —como en la vida— el tiempo nunca termina de contarse hasta el final.