En el Templo de Yo Me Llamo, la competencia cedió su protagonismo a la emoción humana: una participante enferma tuvo que abandonar el escenario y el programa, mientras los jurados oscilaron entre el rigor técnico y las lágrimas genuinas. La noche recordó que detrás de cada imitación hay un cuerpo frágil, una voluntad sometida a prueba, y que a veces el límite entre el arte y la vida personal no puede sostenerse bajo los reflectores.
En vivo 'Yo Me Llamo': la noche de eliminación más impactante con decisiones que lo cambian todo
Aria Vega se retiró del programa debido a enfermedad, sin poder completar su presentación.