MinTIC detecta campañas de suplantación digital durante segunda vuelta presidencial 2026

La amenaza no viene solo de afuera, sino de adentro
Reflexión sobre cómo la desinformación electoral depende tanto de actores externos como de ciudadanos que comparten sin verificar.

En el día de la segunda vuelta presidencial colombiana, el Estado desplegó una arquitectura de vigilancia digital sin precedentes: no para controlar el voto, sino para proteger la verdad que lo rodea. La ministra TIC Carina Murcia reportó desde un centro de operaciones interinstitucional que campañas de suplantación de identidad circulaban en plataformas digitales, aunque sin afectar la conectividad nacional. La democracia, recordó la jornada, no solo se defiende en las urnas, sino también en cada decisión ciudadana de no compartir lo que no se ha verificado.

  • Campañas de suplantación de identidad circularon activamente en plataformas digitales durante la jornada electoral del 21 de junio, poniendo a prueba la resiliencia del entorno informativo.
  • El MinTIC activó desde el martes previo un Puesto de Mando Unificado que articuló a la Registraduría, el CNE, la Policía Cibernética y operadores de telecomunicaciones en una vigilancia coordinada y continua.
  • Nueve boletines de protección fueron emitidos como escudo preventivo, buscando alertar a la ciudadanía antes de que la desinformación se propagara de forma irreversible.
  • Hasta el momento del reporte, ninguna afectación comprometió la conectividad nacional, aunque la amenaza interna —ciudadanos amplificando rumores sin verificar— permanecía fuera del alcance institucional.
  • El Gobierno cerró su mensaje con un llamado directo: la integridad electoral no depende solo de los técnicos, sino de cada persona que decide ser responsable con lo que lee y comparte.

El domingo 21 de junio, mientras Colombia votaba en segunda vuelta presidencial, la ministra TIC Carina Murcia reportaba desde un Puesto de Mando Unificado de ciberseguridad instalado para la ocasión. El mensaje era inequívoco: el Gobierno estaba vigilando.

Desde el martes anterior, el Ministerio operaba en coordinación con la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral, el Centro Cibernético Policial y los operadores de telecomunicaciones. No era un esfuerzo aislado, sino una arquitectura interinstitucional con roles definidos para proteger la infraestructura electoral de amenazas digitales.

Lo que encontraron los equipos técnicos fueron campañas de suplantación de identidad activas en plataformas digitales. La respuesta fue emitir más de nueve boletines de protección —alertas públicas destinadas a inocular a la ciudadanía contra el engaño antes de que el daño se extendiera.

Murcia confirmó que hasta ese momento no se había registrado ninguna afectación a la conectividad nacional, un dato tranquilizador en un contexto donde cualquier interrupción podría sembrar dudas sobre la integridad del proceso. El Ministerio de Defensa monitoreaba en paralelo el comportamiento de las redes de comunicación en todo el territorio.

Sin embargo, la vigilancia institucional tenía límites. Por eso la ministra hizo un llamado directo a los ciudadanos: usar las redes con responsabilidad y evitar compartir información falsa. El mensaje reconocía una verdad incómoda: en una elección, la desinformación no solo proviene de actores maliciosos externos, sino también de la propia ciudadanía que amplifica rumores sin verificar. La jornada dependía, en parte, de cada persona que decidiera ser responsable con lo que leía y compartía.

El domingo 21 de junio, mientras Colombia votaba en la segunda vuelta presidencial, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Carina Murcia, ofrecía un reporte desde el Puesto de Mando Unificado de ciberseguridad instalado especialmente para la jornada. El mensaje era claro: el Gobierno estaba vigilando.

Desde el martes anterior, cuando se activó el centro de operaciones, el Ministerio TIC había estado trabajando en coordinación con la Registraduría Nacional, el Consejo Nacional Electoral, el Centro Cibernético Policial y los operadores de telecomunicaciones del país. No era un esfuerzo aislado sino una arquitectura de vigilancia tejida entre instituciones, cada una con su rol definido en la tarea de proteger la infraestructura electoral de amenazas digitales.

Lo que los equipos técnicos encontraron fueron campañas de suplantación de identidad circulando en plataformas digitales. No se trataba de un problema menor ni de algo que pudiera ignorarse. La respuesta fue emitir más de nueve boletines dirigidos a proteger el entorno digital durante todo el proceso electoral. Estos documentos funcionaban como alertas públicas, intentos de inocular a la ciudadanía contra el engaño antes de que el daño se propagara.

La ministra enfatizó que hasta ese momento no se había registrado ninguna afectación que comprometiera la conectividad o el flujo de información en el territorio nacional. Era un dato tranquilizador en un contexto donde cualquier interrupción en las comunicaciones podría sembrar dudas sobre la integridad del proceso. El Ministerio de Defensa trabajaba en paralelo, monitoreando el comportamiento de las redes de comunicación de punta a punta del país.

Pero la vigilancia institucional solo llegaba hasta cierto punto. Por eso Murcia hizo un llamado directo a los ciudadanos: usar las redes sociales y canales digitales de manera responsable, evitar compartir información falsa o engañosa. El mensaje reconocía una verdad incómoda: en una elección, la amenaza no viene solo de afuera, de actores maliciosos sofisticados. También viene de adentro, de la propia ciudadanía amplificando rumores, compartiendo sin verificar, alimentando la desinformación sin intención de hacerlo.

La jornada electoral se desarrollaba bajo una cobertura tecnológica sin precedentes en Colombia. No era invisible, pero tampoco era dramática. El Gobierno estaba presente, atento, coordinado. Los boletines se emitían. Las redes se monitoreaban. Y la ciudadanía recibía el mensaje: esta elección estaba siendo protegida, pero también dependía de cada persona que decidiera ser responsable con lo que leía y compartía.

Desde el día martes, cuando instalamos el PMU de ciberseguridad, hemos atendido a cada una de las instituciones, fortaleciendo la ciberseguridad para este evento electoral
— Carina Murcia, ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
Estamos en total acompañamiento para que juntos podamos lograr tener una comunicación efectiva sin afectaciones de redes en todo el país
— Carina Murcia, ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué fue necesario instalar un Puesto de Mando Unificado específicamente para esta elección?

Model

Porque las elecciones modernas no son solo sobre papeletas y urnas. La infraestructura digital es tan crítica como los puntos de votación. Una campaña de desinformación coordinada puede afectar la confianza en el resultado tanto como un problema técnico real.

Inventor

¿Qué significa exactamente "suplantación de identidad" en este contexto?

Model

Significa que alguien estaba creando perfiles falsos, posiblemente haciéndose pasar por candidatos, autoridades electorales o ciudadanos influyentes, para difundir mensajes engañosos. Es desinformación con un rostro prestado.

Inventor

Nueve boletines parece mucho. ¿Qué tan grave fue lo que encontraron?

Model

Grave lo suficiente como para documentarlo y alertar públicamente, pero no tanto como para desestabilizar la jornada. El hecho de que no haya habido afectaciones en conectividad sugiere que el monitoreo funcionó como contención.

Inventor

¿Por qué el Gobierno hace un llamado a la ciudadanía en lugar de solo bloquear las cuentas falsas?

Model

Porque no pueden bloquear todo. Las redes sociales son demasiado grandes, demasiado rápidas. El verdadero cortafuegos es la ciudadanía pensando antes de compartir. Es una apuesta a la responsabilidad individual.

Inventor

¿Qué pasa después del 21 de junio con toda esta infraestructura de vigilancia?

Model

Probablemente se desactiva. Pero lo que aprendieron, los patrones que identificaron, eso queda. La próxima elección será diferente porque esta dejó un mapa de amenazas.

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