Las cámaras colocadas desde el suelo hasta las copas de los árboles revelaron que 25% de los mamíferos arborícolas prefieren el sotobosque, nivel que los estudios terrestres tradicionales no capturaban. El equipo registró comportamientos inéditos como murciélagos examinando fruta en las copas y documentó la primera grabación con cámara trampa del pangolín de vientre negro en 2016.