En los talleres de la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas de Cienfuegos, la innovación no llega en forma de grandes inversiones sino de mirada atenta: materiales destinados al descarte se convierten en herramientas que alivian el peso del trabajo cotidiano. Michel López Ramírez y su equipo demuestran que la creatividad aplicada a lo concreto —un dispensador de agua, una cizalla recuperada— puede ser tan transformadora como cualquier tecnología de vanguardia. En tiempos de escasez, saber ver lo que otros descartan es, en sí mismo, una forma de sabiduría productiva.