Embajador ruso agradece a Venezuela su apoyo en la lucha contra "nazis" en Europa

Estamos en esta resistencia junto con el pueblo y el Gobierno venezolano
El embajador ruso describe la alianza con Venezuela como una lucha común contra presiones internacionales.

En los primeros días de marzo de 2022, mientras el mundo debatía el significado de la soberanía y el orden internacional, Rusia y Venezuela reafirmaban una alianza construida sobre el rechazo compartido a las presiones occidentales. El embajador ruso en Caracas agradeció públicamente el respaldo de Maduro, quien calificó las sanciones contra Moscú como una guerra económica y un crimen contra el pueblo ruso. En tiempos en que el aislamiento internacional puede redefinir las lealtades, esta solidaridad entre dos naciones acostumbradas a la presión externa revela cómo las sanciones, lejos de aislar por completo, pueden consolidar alianzas alternativas.

  • Rusia enfrenta una avalancha de sanciones sin precedentes tras su operación militar en Ucrania, buscando urgentemente aliados que legitimen su posición ante el mundo.
  • Venezuela responde con solidaridad explícita: Maduro llama a Putin, condena a la OTAN y califica las restricciones occidentales como un crimen contra el pueblo ruso.
  • La vicepresidenta Delcy Rodríguez acusa al Consejo de Derechos Humanos de la ONU de promover odio contra Rusia, ampliando el frente retórico de Caracas.
  • El embajador ruso anuncia que la cooperación bilateral se profundizará a pesar de las presiones externas, presentando la alianza como un eje de resistencia compartida.
  • La relación Moscú-Caracas, forjada en años de presiones paralelas, se consolida precisamente cuando ambos gobiernos más necesitan respaldo internacional.

En los primeros días de marzo de 2022, mientras Rusia acumulaba condenas diplomáticas y sanciones económicas por su intervención en Ucrania, el embajador ruso en Caracas, Serguéi Mélik-Bagdasárov, expresaba públicamente su gratitud hacia Venezuela. El diplomático destacó que Nicolás Maduro le había transmitido que ambos países enfrentaban juntos un proceso de resistencia común, en lo que describía como una lucha contra fuerzas que se activaban en Europa.

Desde Caracas, el respaldo fue contundente. En una conversación telefónica con Vladimir Putin, Maduro condenó las actividades que atribuyó a Estados Unidos y la OTAN, y calificó las sanciones de Washington y la Unión Europea como un crimen contra el pueblo ruso y una forma de guerra económica. También cuestionó la exclusión de atletas rusos de los Juegos Paralímpicos de Invierno, viéndola como parte de una campaña más amplia contra Moscú.

La vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez sumó su voz, acusando al Consejo de Derechos Humanos de la ONU de fomentar intolerancia contra Rusia. Maduro, por su parte, denunció la censura de los medios RT y Sputnik en plataformas occidentales y llamó a resolver los conflictos por vías diplomáticas en lugar de medidas que dañaran a la población civil.

El embajador Mélik-Bagdasárov subrayó que la cooperación bilateral continuaría fortaleciéndose pese a las presiones externas, y que los contactos con el Gobierno venezolano se mantenían de manera regular. La alianza entre Moscú y Caracas, construida durante años de presiones paralelas, se presentaba ahora como un frente común de resistencia ante lo que ambos gobiernos percibían como una campaña coordinada de Occidente.

En los primeros días de marzo de 2022, mientras Rusia enfrentaba una avalancha de sanciones económicas y condenas diplomáticas por su operación militar en Ucrania, el embajador ruso en Caracas expresaba públicamente su gratitud hacia Venezuela. Serguéi Mélik-Bagdasárov, el representante de Moscú en la nación latinoamericana, declaró que el presidente Nicolás Maduro le había comunicado que ambos países estaban unidos en un proceso de resistencia común, enfrentándose juntos a lo que el diplomático caracterizaba como una lucha contra fuerzas nacionalistas que se activaban en Europa.

La declaración del embajador llegaba en un momento de creciente aislamiento internacional para Rusia. Mientras gobiernos occidentales imponían restricciones económicas sin precedentes y organizaciones internacionales tomaban medidas punitivas, Moscú buscaba reforzar sus alianzas con países que se negaban a condenar su intervención militar. Mélik-Bagdasárov enfatizó que el apoyo venezolano resultaba especialmente valioso en esos días difíciles, cuando describía que la Federación Rusa se enfrentaba a acusaciones que consideraba injustificadas y a una ola de sanciones que calificaba como ilegales.

Desde Caracas, el Gobierno venezolano había respondido a las presiones internacionales contra Rusia con declaraciones de solidaridad explícita. Maduro, en una conversación telefónica con el presidente Vladimir Putin, expresó su respaldo firme a la posición rusa y condenó lo que caracterizó como actividades desestabilizadoras de Estados Unidos y la OTAN. El mandatario venezolano fue más allá en sus críticas, calificando las sanciones económicas impuestas por Washington y la Unión Europea como un crimen contra el pueblo ruso y una forma de guerra económica. También cuestionó públicamente la decisión del Comité Paraolímpico Internacional de excluir a atletas rusos de los Juegos de Invierno que se celebraban entre el 4 y el 13 de marzo.

La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, sumó su voz a las críticas contra la comunidad internacional, acusando al Consejo de Derechos Humanos de la ONU de promover odio e intolerancia contra Rusia. Maduro también se pronunció sobre la censura que enfrentaban los medios informativos rusos RT y Sputnik en plataformas occidentales, viéndola como parte de una campaña de desinformación orquestada por Occidente. El presidente venezolano instó a que los conflictos entre las naciones involucradas se resolvieran por vías diplomáticas, no mediante restricciones que dañaran a la población civil.

El embajador Mélik-Bagdasárov señaló que Rusia seguiría reforzando su cooperación con Venezuela incluso bajo las presiones de sanciones unilaterales de Estados Unidos y países europeos. Indicó que los contactos con el Gobierno venezolano se mantenían de forma regular, subrayando la solidez de una relación que se profundizaba precisamente cuando ambas naciones enfrentaban presiones externas. La alianza entre Moscú y Caracas, forjada en años anteriores, se presentaba ahora como un eje de resistencia contra lo que ambos gobiernos percibían como una campaña coordinada de Occidente para debilitar sus posiciones internacionales.

Nos honra muchísimo el apoyo que sentimos aquí de parte de Venezuela en estos días muy difíciles cuando la Federación de Rusia está militando contra los nazis
— Embajador Serguéi Mélik-Bagdasárov
La política de sanciones que impusieron EE.UU. y la Unión Europea a Rusia es un crimen contra el pueblo ruso y una modalidad de guerra económica
— Presidente Nicolás Maduro
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Venezuela decidió respaldar públicamente a Rusia en este momento específico, cuando la mayoría de gobiernos occidentales se alejaban?

Model

Venezuela ya llevaba años en conflicto con Estados Unidos y la Unión Europea por sus propias políticas internas. Maduro vio en la situación rusa una oportunidad para reforzar una alianza con un país que, como él, se sentía acorralado por presiones externas.

Inventor

El embajador habla de "nazis" en Europa. ¿Eso refleja la posición oficial de Rusia o es una caracterización particular?

Model

Es la narrativa que Rusia estaba usando en ese momento para justificar su operación militar. Venezuela adoptó ese lenguaje en sus declaraciones, alineándose completamente con la interpretación rusa de los eventos.

Inventor

¿Qué gana Venezuela concretamente de esta alianza?

Model

Acceso a cooperación económica y tecnológica en un contexto donde sus opciones internacionales son limitadas. También gana legitimidad diplomática al no estar completamente aislada, aunque ese aislamiento es cada vez más profundo.

Inventor

Maduro llamó "crimen" a las sanciones. ¿Es eso una posición legal o política?

Model

Es política pura. Maduro rechaza la legitimidad de las sanciones como herramienta, pero legalmente son decisiones soberanas de otros Estados. Lo que hace es invertir el lenguaje moral: presenta a Occidente como el agresor.

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¿Qué significa que ambos gobiernos hablen de "resistencia"?

Model

Significa que se ven a sí mismos como víctimas de un sistema internacional injusto. Es una narrativa que les permite mantener cohesión interna y justificar sus acciones ante sus poblaciones.

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