En el cruce entre el poder económico y la impunidad, el empresario Octavio Jorge Cortés Jiménez intentó poner el océano entre él y las consecuencias de sus actos: el 29 de junio agredió brutalmente a una recepcionista en un hotel de Santa Fe, y semanas después la Guardia Costera estadounidense lo interceptó en lancha frente a San Diego, cerrando una huida que parecía calculada. Su detención el 12 de agosto recuerda que las fronteras físicas rara vez bastan para contener la responsabilidad, y que la violencia contra quienes simplemente cumplen su trabajo deja huellas que ni el dinero ni el mar
Embajada de EU detalla captura de empresario buscado por agredir a recepcionista
Una recepcionista fue agredida física y verbalmente por el empresario, sufriendo golpes documentados en video de seguridad.