En la oscuridad de una noche de septiembre, el ELN convirtió el cielo de Ocaña en campo de batalla, lanzando un enjambre de drones explosivos contra el Batallón de Infantería N.° 15. El ataque —que hirió soldados, dañó infraestructura y sembró el pánico entre civiles universitarios— parece ser la respuesta armada a la reciente captura de un mando insurgente. Es una advertencia escrita en fuego: cada golpe del Estado tiene su eco, y ese eco a veces cae sobre quienes no eligieron el conflicto.
ELN ataca batallón militar en Ocaña con enjambre de drones; presunta represalia por captura de 'Firu'
Al menos tres uniformados heridos trasladados a centros médicos; civiles, incluyendo niños, ancianos y mujeres embarazadas en instalaciones militares, expuestos al ataque; estudiantes y docentes de universidad cercana debieron resguardarse bajo fuego.