Desde la isla de Mallorca, Elisabeth Reynés ha llevado a España a un lugar que ninguna candidata española había alcanzado antes: el segundo puesto en Miss Mundo 2026. Su título de primera dama de honor no es solo un galardón personal, sino un hito colectivo que reescribe la historia de la representación española en los grandes certámenes internacionales de belleza. En el largo arco de la participación de un país en el escenario global, hay momentos que marcan un umbral; este es uno de ellos.