Una foto falsa que circula durante esos días puede influir en cómo la gente vota
En el intervalo tenso entre dos vueltas presidenciales, una fotografía fabricada con inteligencia artificial pretendió convertir a los futbolistas de la Selección Colombia en voceros de una campaña política. La imagen circuló más de 600 veces antes de que el análisis técnico revelara sus fracturas: dedos deformes, escudos ilegibles, rostros inventados. Es una parábola contemporánea sobre la velocidad con que la falsedad viaja y la lentitud con que la verdad la alcanza.
- Una foto viral mostraba a jugadores de la Selección Colombia haciendo el saludo militar característico del candidato Abelardo de la Espriella, justo cuando el país se preparaba para una segunda vuelta el 21 de junio.
- La imagen se difundió más de 600 veces en X, Facebook, Instagram y TikTok, sugiriendo un respaldo institucional de los deportistas más reconocidos del país a un candidato opositor.
- El examen minucioso expuso las huellas de la IA: pulgares deformes, letras ilegibles en el escudo, rostros que no pertenecen a ninguno de los 26 convocados al Mundial, y James Rodríguez sin los tatuajes que cubren su brazo izquierdo.
- Herramientas de detección de OpenAI y Sight Engine confirmaron de forma independiente que el contenido fue generado artificialmente, cerrando cualquier duda sobre su origen.
- El episodio deja una advertencia sin resolver: la verificación llegó, pero la imagen ya había recorrido el ecosistema informativo y sembrado su impresión en quienes la vieron primero.
A comienzos de junio, una fotografía comenzó a circular en redes sociales mostrando a jugadores de la Selección Colombia realizando el saludo militar que identifica la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella. La imagen, compartida más de 600 veces, parecía mostrar al equipo unido bajo el lema "firmes por la patria", y llegó en un momento de alta tensión política: De la Espriella había obtenido el 43,7% en la primera vuelta del 31 de mayo, apenas por delante del senador Iván Cepeda con el 40,9%, y la segunda vuelta estaba fijada para el 21 de junio.
La fotografía nunca apareció en ningún canal oficial. Una búsqueda en Google y en las cuentas verificadas de la Federación Colombiana de Fútbol no arrojó resultados. Al examinarla con detenimiento, emergieron las marcas inconfundibles de la inteligencia artificial: dos jugadores tenían pulgares deformes, el texto sobre el escudo era ilegible y varios rostros no correspondían a ninguno de los 26 convocados al Mundial. El detalle más revelador: James Rodríguez aparecía tomando la foto, pero sin los tatuajes que cubren su brazo izquierdo en la realidad.
El contexto amplificó la verosimilitud del engaño. La Selección había partido hacia Estados Unidos el 4 de junio para preparar el Mundial 2026, tras una ceremonia en la que el presidente Gustavo Petro y su hija Antonella entregaron la bandera nacional. Días antes, medios habían reportado que Rodríguez habría rechazado firmar una camiseta para Antonella Petro, un incidente menor que, sin embargo, había instalado una atmósfera de tensión entre el equipo y el gobierno.
Cuando especialistas sometieron la imagen a herramientas de detección, el veredicto fue contundente: tanto el detector de OpenAI como Sight Engine concluyeron de forma independiente que el contenido había sido generado con inteligencia artificial. La fotografía no era un momento espontáneo de solidaridad política, sino una construcción digital diseñada para parecer auténtica ante un votante que la encontrara al desplazarse por su pantalla. El episodio subraya una vulnerabilidad propia de los tiempos electorales: las herramientas para detectar el engaño existen, pero requieren investigación activa, y para cuando llega la verificación, la imagen ya ha cumplido su función en la mente de quienes la vieron primero.
A photograph began circulating on social media in early June showing players from Colombia's national soccer team making a military salute—the signature gesture of presidential candidate Abelardo de la Espriella's campaign. The image, shared more than 600 times across X, Facebook, Instagram, and TikTok, appeared to show the squad united behind the candidate's slogan "firmes por la patria." It arrived at a politically charged moment. De la Espriella had just finished first in Colombia's May 31 presidential election with 43.7 percent of the vote, narrowly ahead of ruling-party senator Iván Cepeda, who secured 40.9 percent. A runoff between them was scheduled for June 21. The photograph seemed to offer visual evidence of institutional support for the opposition candidate—except it was entirely fabricated.
The image never appeared in any official channel. A search through Google and the verified social media accounts of the Colombian Football Federation turned up nothing. When examined closely, the photograph revealed the telltale fractures of artificial intelligence generation. Two players had malformed thumbs. The lettering on Colombia's shield was illegible. Several faces belonged to no one among the 26 players actually called to the World Cup. Most strikingly, midfielder James Rodríguez—who appeared to be taking the photograph—was missing the distinctive tattoos that cover his left arm in reality.
The timing of the image's spread was not accidental. Colombia's national team had departed for the United States on June 4 to prepare for the 2026 FIFA World Cup, following a ceremonial sendoff where President Gustavo Petro and his daughter Antonella presented the national flag. Days earlier, media outlets had reported that Rodríguez had apparently refused to sign a jersey for Antonella Petro—a small incident that nonetheless drew attention and created a backdrop of tension between the squad and the government.
When specialists ran the viral photograph through detection tools, the verdict was swift and certain. OpenAI's own AI detector concluded the image had been created using its technology. A second scanner, Sight Engine, reached the same conclusion. The photograph was not a candid moment of political solidarity. It was a digital construction, designed to appear authentic enough to fool a scrolling voter, engineered to suggest that Colombia's most visible athletes had thrown their weight behind the opposition.
The episode illuminates a particular vulnerability in electoral moments. The image spread widely enough to be seen by hundreds of thousands of people before its falsity was established. In the days between the first round and the June 21 runoff, when voters were forming final judgments and campaigns were at their most intense, a fabricated photograph of national heroes endorsing a candidate had moved through the information ecosystem with the appearance of truth. The tools to detect such deception exist. But they require active investigation, and by the time verification arrives, the image has already done its work in the minds of those who encountered it first.
Notable Quotes
La imagen nunca apareció en canales oficiales de la Federación Colombiana de Fútbol ni en cuentas verificadas de los jugadores— Verificación de medios
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Cómo es que una foto tan claramente falsa logró circular más de 600 veces sin que nadie la cuestionara de inmediato?
Porque en el momento en que circuló, la gente no estaba buscando pruebas. Estaban en medio de una campaña electoral cerrada, viendo a su candidato favorito, y una imagen que parecía mostrar apoyo de los futbolistas nacionales se veía creíble en el contexto de ese momento.
Pero los errores técnicos están ahí: dedos deformes, tatuajes faltantes. ¿No son obvios?
Para alguien que se detiene a mirar con cuidado, sí. Pero la mayoría de las personas no se detiene. Ven una foto en su feed, leen el texto que dice "Selección Colombia, firme por la patria", y la comparten. El trabajo de verificación viene después, si es que viene.
¿Qué hace que esto sea particularmente peligroso en una elección?
Que el tiempo es el enemigo de la verdad. Entre la primera vuelta y el balotaje había solo tres semanas. Una foto falsa que circula durante esos días puede influir en cómo la gente vota, y para cuando se demuestra que es falsa, ya ha hecho su daño.
¿Quién la creó? ¿Se sabe?
No. Eso es lo que queda sin respuesta. Alguien con acceso a herramientas de IA decidió crear una imagen que pareciera mostrar a los futbolistas apoyando a De la Espriella, y la soltó en las redes. Pudo haber sido un simpatizante entusiasta, una operación coordinada, o alguien simplemente experimentando. El anonimato es parte del problema.