Electricistas, plomeros y carpinteros: los oficios más demandados en la era de la IA

Vamos a necesitar cientos de miles para levantar todas estas fábricas
Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre la demanda de oficios técnicos para construir centros de datos de IA.

En el umbral de una nueva era industrial, la inteligencia artificial no está desplazando únicamente empleos rutinarios: está revelando una paradoja profunda. Las manos que construirán el futuro digital —electricistas, plomeros, carpinteros— son las mismas que el mundo moderno olvidó valorar. Jensen Huang, al frente de Nvidia, lo enuncia con claridad: la infraestructura que sostiene la revolución tecnológica exige trabajo físico, calificado y urgente, y ese trabajo escasea. La economía global, al parecer, necesita redescubrir el valor de lo que se construye con las manos.

  • La construcción masiva de centros de datos para IA está generando una demanda de oficios técnicos que la industria tecnológica no puede satisfacer con la fuerza laboral disponible.
  • Líderes como Jensen Huang, Larry Fink y Jim Farley advierten públicamente que Estados Unidos enfrenta un déficit crítico de cientos de miles de electricistas, plomeros y trabajadores de construcción.
  • Un solo centro de datos de 23.000 metros cuadrados requiere 1.500 trabajadores durante su construcción, muchos con salarios superiores a 100.000 dólares anuales sin título universitario.
  • La Generación Z comienza a reorientar sus decisiones de carrera hacia los oficios técnicos, atraída por ingresos altos, independencia económica y la ausencia de deuda universitaria.
  • Con una inversión global proyectada de 7 billones de dólares en infraestructura de datos hacia 2030, la escasez de mano de obra técnica calificada se perfila como uno de los cuellos de botella más críticos de la próxima década.

Mientras la inteligencia artificial redefine la economía global, el mercado laboral está produciendo una sorpresa: los oficios más demandados no serán los de programadores ni ingenieros de software, sino electricistas, plomeros y carpinteros. Jensen Huang, CEO de Nvidia, lo expresó sin rodeos en una entrevista reciente, señalando que se necesitarán cientos de miles de estos trabajadores para levantar la infraestructura física que sostiene la revolución digital.

La escala del fenómeno es difícil de ignorar. Un centro de datos de tamaño mediano requiere alrededor de 1.500 trabajadores durante su construcción, con salarios que superan los 100.000 dólares anuales. McKinsey estima que la inversión global en estos complejos podría alcanzar los 7 billones de dólares hacia 2030. El propio Huang, consultado sobre qué estudiaría hoy, respondió que elegiría las ciencias físicas antes que el software: la infraestructura digital, dijo, necesita una base sólida de conocimiento práctico.

La alarma no es exclusiva de Nvidia. Larry Fink, de BlackRock, advirtió en 2025 que Estados Unidos se quedará sin electricistas para construir estos centros. Jim Farley, de Ford, expresó preocupaciones similares sobre la industria automotriz, citando un déficit de 600.000 empleados en manufactura y 500.000 en construcción.

En este contexto, algo está cambiando entre los jóvenes. Jacob Palmer, de Carolina del Norte, eligió un programa de aprendizaje como electricista al terminar la secundaria. A los 21 años fundó su propio negocio y en 2025 superó los 100.000 dólares en ingresos, sin deuda universitaria. Su historia ilustra una tendencia más amplia: los oficios que durante décadas fueron considerados de segunda categoría están recuperando valor, no a pesar de la tecnología, sino precisamente porque la tecnología necesita ser construida y mantenida por manos humanas calificadas.

Mientras la inteligencia artificial transforma la economía global, está ocurriendo algo inesperado en el mercado laboral: los trabajos más buscados no serán programadores ni ingenieros de software, sino electricistas, plomeros y carpinteros. Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, lo dejó claro en una entrevista reciente: "Si eres electricista, plomero, carpintero, vamos a necesitar cientos de miles para levantar todas estas fábricas". La razón es simple pero monumental. La construcción de centros de datos —las enormes instalaciones físicas que alimentan la infraestructura de IA— está generando una demanda de mano de obra técnica que crece año tras año, y nadie en la industria parece tener suficientes trabajadores calificados para satisfacerla.

Los números revelan la escala de esta transformación. Un único centro de datos de 23.000 metros cuadrados requiere aproximadamente 1.500 trabajadores durante su construcción, muchos de los cuales ganan más de 100.000 dólares anuales sin contar las horas extra. Una vez que el centro entra en funcionamiento, mantiene un equipo permanente de unos 50 empleados, y cada uno de esos puestos genera otros 3,5 empleos indirectos en la economía local. McKinsey estima que la inversión global en estos complejos podría alcanzar los 7 billones de dólares hacia 2030. Nvidia mismo anunció en 2024 una inversión de 100.000 millones de dólares en OpenAI para crear nuevos centros de datos. La magnitud del proyecto es tal que Huang, cuando se le preguntó qué estudiaría si tuviera que elegir hoy, respondió que optaría por las ciencias físicas antes que por software. La razón: la infraestructura digital requiere una base sólida de conocimientos prácticos para la construcción y el mantenimiento de instalaciones, no solo desarrollo de código.

La preocupación por la escasez de trabajadores técnicos no es exclusiva de Nvidia. Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, advirtió en una conferencia de energía en marzo de 2025 que Estados Unidos se quedará sin electricistas para construir estos centros de datos. Fink atribuyó el problema a la reducción de la mano de obra inmigrante y al desinterés de los jóvenes estadounidenses por formarse en oficios técnicos. Jim Farley, CEO de Ford, expresó inquietud similar sobre la industria automotriz: aunque hay planes ambiciosos de relocalizar fábricas, la falta de personal calificado pone en duda su viabilidad. Según un informe de Farley publicado en LinkedIn, en 2025 Estados Unidos enfrentaba un déficit de 600.000 empleados para fábricas y 500.000 en construcción.

En medio de este escenario de escasez, algo está cambiando en la Generación Z. Algunos jóvenes están descubriendo que los oficios técnicos ofrecen una vía de desarrollo profesional y estabilidad económica que no requiere endeudarse con una carrera universitaria. Jacob Palmer, residente de Carolina del Norte, eligió un programa de aprendizaje como electricista después de terminar la secundaria. A los 21 años, fundó su propio negocio. En 2024 facturó cerca de 90.000 dólares; al año siguiente superó los 100.000. Palmer enfatiza lo que para muchos es lo más importante: "No le debo nada a nadie". Su historia no es única. Mientras la economía se reorienta hacia la construcción masiva de infraestructura tecnológica, los oficios que durante décadas fueron considerados de segunda categoría están recuperando valor. No porque la tecnología haya desaparecido, sino porque la tecnología necesita ser construida, instalada y mantenida por manos humanas calificadas. Y esas manos, por ahora, son escasas.

Si eres electricista, plomero, carpintero, vamos a necesitar cientos de miles para levantar todas estas fábricas
— Jensen Huang, CEO de Nvidia
He dicho incluso a miembros del equipo de Trump que nos vamos a quedar sin electricistas para levantar estos centros
— Larry Fink, CEO de BlackRock
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué un CEO de una empresa de chips dice que deberíamos estudiar física en lugar de software?

Model

Porque la física te enseña cómo funcionan las cosas en el mundo real. Un electricista que entiende cómo fluye la energía, un plomero que sabe cómo mover fluidos bajo presión, un carpintero que comprende estructuras: esos conocimientos son lo que necesitas para construir y mantener un centro de datos. El software es lo que corre dentro, pero alguien tiene que levantar el edificio primero.

Inventor

Pero ¿no debería la automatización reemplazar estos trabajos también?

Model

Aquí está lo interesante: la construcción de infraestructura es difícil de automatizar completamente. Cada proyecto es único, requiere adaptación, decisiones en tiempo real. Y además, hay un problema más inmediato: simplemente no hay suficientes trabajadores ahora mismo. La demanda crece más rápido que la capacidad de automatizar.

Inventor

¿Qué tan real es esta escasez que mencionan Fink y Farley?

Model

Lo suficientemente real como para que ejecutivos de BlackRock y Ford lo mencionen públicamente. Un déficit de 600.000 empleados en manufactura no es una cifra pequeña. Y cuando Larry Fink dice que le advirtió al equipo de Trump sobre la falta de electricistas, está señalando que el problema es estructural, no coyuntural.

Inventor

¿Entonces la Generación Z está descubriendo esto?

Model

Algunos sí. Jacob Palmer es un ejemplo: vio una oportunidad, se formó como electricista, y a los 21 años ya estaba ganando seis cifras sin deuda. Eso es atractivo. Especialmente cuando ves a tus compañeros saliendo de la universidad con 100.000 dólares en préstamos.

Inventor

¿Esto significa que el futuro es menos digital de lo que pensábamos?

Model

No. Significa que el futuro es más físico de lo que pensábamos. La IA no elimina la necesidad de infraestructura; la multiplica. Alguien tiene que construir y mantener esa infraestructura. Y por ahora, esos trabajos pagan bien y no requieren una deuda de por vida.

Contact Us FAQ