El yen alcanzó 163,24 por dólar, su cotización más débil desde 1986, prolongando una depreciación que desafía los esfuerzos de estabilización de las autoridades. Japón gastó 71.900 millones de dólares en intervenciones entre abril y mayo sin revertir la tendencia, mientras tensiones geopolíticas y diferenciales de tasas mantienen presión bajista.