Cuando la infraestructura que amenazaba a un sector colapsa, ese sector respira de nuevo: así resume la historia del tráfico aéreo doméstico español en 2026. El accidente del AVE en Adamuz, en enero de 2025, desencadenó una cadena de disrupciones ferroviarias que ha devuelto pasajeros a los aviones, elevando el tráfico nacional un 1,5% en el primer semestre. Es un crecimiento real pero frágil, sostenido más por la debilidad ajena que por una demanda propia consolidada, y que recuerda cuánto depende la movilidad de la confianza que los ciudadanos depositan en cada modo de transporte.