El Tesoro vende USD 400 millones para contener el dólar mientras Caputo negocia en EE.UU.

El Tesoro vende y las reservas netas caen
La paradoja del mercado cambiario argentino: intervenciones que no logran revertir la presión sobre las divisas.
Mark

¿Por qué el Tesoro necesita vender 400 millones de dólares en un solo día? ¿No es mucho?

Mimi

Es mucho, sí. Significa que hay mucha gente queriendo comprar dólares al mismo tiempo. El Tesoro interviene para que el precio no suba demasiado rápido.

Mark

¿Y de dónde saca esos dólares el Tesoro?

Mimi

De sus reservas, principalmente. Aunque también recibe dólares de las exportaciones agrícolas. Esta semana el agro liquidó 2.500 millones, pero aun así la presión fue tanta que tuvieron que vender casi 400 millones.

Mark

Si el Tesoro vende dólares, ¿no debería aumentar sus reservas?

Mimi

Paradójicamente, no. Las reservas brutas del Banco Central cayeron 70 millones. Es porque la demanda de divisas es tan fuerte que el Tesoro vende más de lo que recibe. Es como intentar llenar una bañera con el desagüe abierto.

Mark

¿Esto va a terminar mal?

Mimi

Depende. Los analistas dicen que si mantienen el orden monetario y fiscal, los ajustes serán transitorios. Pero todos coinciden en que el esquema actual, donde el Estado intenta fijar el precio del dólar, no es sostenible a largo plazo.

Mark

¿Qué pasa en tres semanas?

Mimi

Hay elecciones. Hasta entonces, los operadores esperan que el Tesoro siga defendiendo el dólar con intervenciones diarias. Después, probablemente haya que cambiar de estrategia.

Mark

¿Por qué la gente quiere tanto dólar?

Mimi

Desconfianza. Los depósitos en dólares están en máximos históricos. La gente prefiere ahorrar en moneda extranjera porque no confía en que el peso mantenga su valor.

  • La demanda de divisas se disparó: el volumen operado llegó a 652 millones de dólares, unos 200 millones más que la rueda anterior, empujando al Tesoro a duplicar sus ventas.
  • Las reservas brutas cayeron 70 millones de dólares a pesar de que el oro subió 2% en el día, una señal de que la presión cambiaria supera los factores que normalmente amortiguan las pérdidas.
  • El dólar mayorista se mantiene a apenas 3,8% del techo de la banda cambiaria, un margen estrecho que obliga a intervenciones diarias y mantiene a los operadores en alerta permanente.
  • Economistas advierten que la estrategia defensiva —futuros, instrumentos dollar-linked y ventas del Tesoro— es sostenible solo hasta las elecciones, con 14 ruedas aún por delante.
  • Los depósitos privados en dólares alcanzaron un máximo anual de 34.236 millones, acercándose al récord histórico, lo que refleja la persistente desconfianza en el peso.

En un mercado cambiario que siente el peso de las elecciones y la incertidumbre, el Tesoro argentino desplegó una intervención de 400 millones de dólares para sostener el tipo de cambio mayorista en 1.430 pesos, mientras las reservas brutas del Banco Central retrocedían pese al alza del oro. La maniobra revela la tensión entre la necesidad de acumular reservas y la voluntad política de preservar la estabilidad antes de los comicios de noviembre. Como señalan los analistas, los recursos disponibles se consumen en defensa cuando podrían usarse para construir fortaleza.

El Tesoro argentino volvió a pisar fuerte en el mercado de cambios este lunes, vendiendo unos 400 millones de dólares en el segmento de contado para mantener el dólar mayorista en torno a los 1.430 pesos. La cotización cerró con una suba de apenas 5,50 pesos —un 0,4%—, pero el volumen operado trepó a 652,5 millones, unos 200 millones más que el viernes, evidenciando una presión creciente. Las ventas del Tesoro prácticamente duplicaron las del día anterior, cuando habían rondado los 200 millones.

El contexto agrava la lectura: las reservas internacionales brutas del Banco Central cerraron en 42.628 millones de dólares, con una caída de 70 millones en el día, y eso a pesar de que el oro subió 2% acercándose a los 4.000 dólares la onza. El tipo de cambio mayorista se ubica a solo 3,8% del techo de la banda cambiaria fijada en 1.483,67 pesos, un margen que mantiene en vilo a los operadores.

El economista Gustavo Ber señaló que los recursos del Tesoro deberían orientarse a liberar la flotación y acumular reservas, pero reconoció que con elecciones en tres semanas no hay margen político para otra cosa que no sea la táctica defensiva: ventas de dólares, futuros e instrumentos dollar-linked. Christian Buteler, por su parte, planteó que una eventual corrección cambiaria —por eliminación de bandas o suba del techo— generaría presión de precios transitoria, y que un esquema de flotación sucia permitiría al Banco Central recomponer reservas, algo que el mercado y el FMI reclaman.

Según datos de Cohen, el Tesoro vendió 678 millones de dólares durante la semana, compensando parte de las compras de la semana previa. Pese a que el agro liquidó 2.500 millones en la semana —completando el cupo de exportaciones sin retenciones por 6.300 millones—, la tensión no cedió. Las reservas netas se mantienen en terreno negativo, en torno a los 7.500 millones. En ese escenario, los depósitos privados en dólares alcanzaron un máximo anual de 34.236 millones a inicios de octubre, rozando el récord histórico de octubre de 2024, un termómetro de la preferencia de los ahorristas por resguardarse en moneda extranjera.

El Tesoro argentino volvió a intervenir en el mercado de cambios con una operación de envergadura. Vendió aproximadamente 400 millones de dólares en el segmento de contado para sostener el dólar mayorista en torno a los 1.430 pesos, una cotización que se mantuvo estable a lo largo de toda la jornada pese a una suba diaria de 5,50 pesos, equivalente al 0,4%. El volumen operado en la plaza alcanzó los 652,5 millones de dólares, unos 200 millones más que el viernes anterior, señal clara de una presión creciente en la demanda de divisas.

Esta intervención más agresiva refleja la tensión que persiste en el mercado cambiario argentino. Los operadores estimaron que las ventas del Tesoro duplicaron las del viernes, cuando se habían colocado alrededor de 200 millones de dólares. El incremento en el volumen operado y la necesidad de intervenir con mayor intensidad sugieren que la demanda de divisas sigue siendo muy elevada, especialmente considerando que la cotización se encuentra cerca del techo de la banda cambiaria que el Banco Central establece en 1.483,67 pesos, un 3,8% por encima del mayorista.

Las reservas internacionales brutas del Banco Central retrocedieron 70 millones de dólares, cerrando en 42.628 millones. Este descenso resulta particularmente significativo porque ocurrió en un contexto donde el oro subió 2% en el día, acercándose a los 4.000 dólares la onza, un factor que normalmente habría sostenido o incluso mejorado las reservas. El retroceso evidencia la magnitud de la presión cambiaria que enfrenta la economía.

Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, explicó que los recursos del Tesoro deberían aprovecharse para liberar la flotación del dólar y permitir una acumulación decidida de reservas. Sin embargo, señaló que los inversores entienden que hasta las elecciones en tres semanas no queda otra opción que mantener tácticas defensivas, utilizando los dólares del Tesoro, los futuros y los instrumentos dollar-linked. Los operadores monitorean muy de cerca el monto de intervenciones diarias, con 14 ruedas aún por delante.

El analista Christian Buteler planteó una perspectiva diferente sobre el futuro del esquema cambiario. Señaló que un deslizamiento del dólar, ya sea por eliminación de bandas o elevación del techo, podría generar saltos en los precios, pero que si se sostiene el orden monetario y el equilibrio fiscal, estos movimientos serían transitorios y acotados. Buteler también observó que un esquema cambiario de mercado, incluyendo flotación sucia, permitiría al Banco Central recomponer reservas, algo que pide todo el mercado y es meta con el FMI.

Según un reporte de Cohen, el Tesoro vendió 678 millones de dólares durante la semana, compensando así las compras realizadas la semana previa por 1.614 millones, lo que deja un saldo de compras netas desde el 22 de septiembre de 936 millones. A pesar de la abundante liquidación del agro, que aportó 2.500 millones de dólares en la semana, completando el cupo de liquidaciones sin retenciones que totalizaron 6.300 millones, la tensión cambiaria se mantuvo. Las reservas internacionales netas retrocedieron a 7.500 millones negativas, mientras que las reservas brutas subieron casi 1.500 millones gracias al mayor stock de encajes en moneda extranjera asociado al aumento de depósitos privados en dólares.

Los depósitos en dólares alcanzaron un máximo para el año en 34.236 millones a inicios de octubre, según un informe de Iván Carrino Consulting. Este nivel se acerca al máximo histórico de 34.680 millones registrado en octubre de 2024, tras el fin del blanqueo. La acumulación de depósitos en dólares refleja la preferencia de los ahorristas por mantener sus fondos en moneda extranjera, un indicador de la desconfianza en la moneda local.

Dichos recursos deberían ser aprovechados para liberar la flotación del dólar, en busca de poder impulsar una decidida acumulación de reservas
— Gustavo Ber, economista del Estudio Ber
Un esquema cambiario de mercado permitirá que el BCRA pueda comenzar a recomponer reservas, algo que pide todo el mercado y es meta con el FMI
— Christian Buteler, analista financiero
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