Roman capturará porciones del cielo 200 veces más amplias que el Hubble en cada imagen, procesando en un año lo que tomaría 2.000 años al telescopio veterano. Equipado con una cámara infrarroja de 300 megapíxeles y un coronógrafo avanzado, buscará materia oscura y detectará exoplanetas potencialmente habitables con precisión sin precedentes.