Después de ciento dos años de ausencia, el Teatro Real de Madrid volvió a abrir sus puertas a 'Manon Lescaut' de Puccini, una ópera sobre el deseo, la tragedia y el precio del lujo. La soprano Sondra Radvanovsky encarna a una protagonista que, como ella misma, entiende que la grandeza no vive en el glamur sino en la entrega silenciosa y cotidiana. Con Felipe VI presidiendo la función inaugural, el evento trascendió el estreno artístico para convertirse en un acto de afirmación cultural. Madrid recuerda, así, que las grandes historias no caducan: solo esperan el momento justo para volver.