A menos de dos meses de las elecciones legislativas estadounidenses, el Tribunal Supremo ha interpuesto su autoridad entre el poder ejecutivo y el derecho al sufragio, bloqueando una orden de Trump que pretendía federalizar el voto por correo bajo el argumento del fraude electoral. La Constitución, que reserva a los estados la administración de sus comicios, fue el ancla de un fallo que protege a los aproximadamente cien millones de ciudadanos que dependen del correo para ejercer su voto. La decisión no cierra el debate, sino que lo aplaza: el juez Kavanaugh dejó abierta la puerta a que el con