En la quietud de un laboratorio nocturno, sesenta personas mayores con Alzheimer revelaron sin saberlo un secreto del cerebro dormido: quienes generaban patrones más intensos de sueño profundo mostraban menos deterioro cognitivo a lo largo de tres años, incluso frente a niveles elevados de orexina, la sustancia que mantiene el cerebro en vigilia. El hallazgo no reescribe la historia del Alzheimer, pero sí sugiere que lo que ocurre en la mente mientras dormimos podría ser tan decisivo para la salud como lo que ocurre cuando estamos despiertos. La ciencia, una vez más, encuentra en el misterio d
El sueño profundo podría frenar el deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer
El estudio incluyó a 60 personas mayores de 60 años que ya padecían Alzheimer leve o moderado, mostrando variaciones en su deterioro cognitivo según patrones de sueño.