Cuando una cámara se detiene sobre un rincón olvidado, algo cambia para siempre en ese lugar: el mundo lo descubre. En España, el fenómeno conocido como 'set-jetting' está convirtiendo pueblos medievales y parajes naturales en destinos buscados por viajeros que desean habitar, aunque sea por un día, los paisajes de sus ficciones favoritas. Las plataformas de streaming actúan así como cartógrafos involuntarios del territorio rural, trazando rutas que el turismo convencional nunca había imaginado. El reto, como siempre, es que la magia no se evapore cuando se apagan los focos.