Tras treinta años de silencio epidemiológico, El Salvador enfrenta en 2026 el retorno del sarampión: 58 casos confirmados, todos importados, que recuerdan cuán frágil puede ser la frontera entre la erradicación y el rebrote en un mundo interconectado. El brote, concentrado en adultos jóvenes de la capital, no ha cobrado vidas, pero obliga al país a reactivar una vigilancia que el tiempo y la confianza habían adormecido. Es, en su esencia, una advertencia sobre la memoria colectiva de la salud pública y el precio de bajar la guardia ante enfermedades que creíamos desterradas.
El Salvador reporta 58 casos de sarampión importados en medio de brote centroamericano
No se reportan muertes ni complicaciones graves en hospitales públicos, aunque la enfermedad puede causar neumonía, encefalitis y diarrea severa en poblaciones vulnerables.