El 14 de septiembre de 2026, el dibujante El Roto publicó en El País una viñeta que, con apenas una pregunta —¿y para ellos?—, coloca en el centro del debate algo que las sociedades modernas prefieren no mirar de frente: la distancia entre quiénes se benefician de los sistemas que hemos construido y quiénes los sostienen sin recibir casi nada a cambio. No es un alegato político ni una propuesta de reforma; es el gesto más antiguo de la sátira: señalar la contradicción y dejar que el silencio hable.