Cada semana, con trazo firme y mirada oblicua, El Roto deposita en las páginas de opinión de El País una pequeña carga de profundidad visual. La viñeta del 26 de septiembre de 2026 no es excepción: es un acto de criterio, no de neutralidad, en el que el dibujante convierte la realidad contemporánea en imagen para que el lector la vea de otro modo. En el periodismo gráfico de opinión, la honestidad no consiste en pretender que no se tiene perspectiva, sino en asumir con plena libertad que se la tiene.
El Roto: un día de estos
La imagen puede ser tan contundente como la palabra
¿Qué diferencia hay entre una viñeta de opinión y un reportaje gráfico?
La viñeta no pretende documentar. Pretende interpretar. El Roto no está registrando lo que ve; está juzgándolo.
Pero ¿cómo sabemos qué está juzgando exactamente? La fuente no describe la viñeta en sí, solo dice que existe.
Eso es verdad. Sabemos que fue publicada el 26 de septiembre, que usa humor gráfico, que es satírica. Pero no tenemos los detalles visuales.
¿Entonces por qué importa que exista?
Porque El Roto lleva años siendo una voz editorial consistente. Su trabajo es un acto de reflexión sobre la realidad contemporánea.
Pero eso es una afirmación general sobre su carrera, no sobre esta viñeta específica. No sabemos qué tema toca, qué absurdo señala.
No, no lo sabemos. Y eso es una limitación real de lo que podemos contar aquí.
¿Entonces qué podemos decir con seguridad?
Que una viñeta fue publicada. Que responde al criterio de su autor. Que funciona como opinión, no como información neutral.
Y que eso es lo que El Roto hace: usa el humor gráfico para cuestionar cómo funcionan las cosas.
¿Es suficiente?
Es lo que tenemos. El resto depende de ver la viñeta.
O Pulso
- El Roto publica una nueva viñeta en El País el 26 de septiembre de 2026, sumando otro eslabón a su larga cadena de intervenciones gráficas sobre la actualidad.
- La ilustración no informa en sentido convencional: no cita fuentes ni ofrece datos, sino que sintetiza en líneas y espacios en blanco una crítica o una pregunta que el autor considera urgente.
- La sátira característica del dibujante apunta a contradicciones, absurdos e hipocresías del presente, sin concesiones a la equidistancia ni a la complacencia.
- El lector que se acerca a la viñeta sabe que está leyendo a El Roto —una voz con décadas de observación y criterio propio—, no a una institución que finge hablar desde ningún lugar.
Cada semana, con trazo firme y mirada oblicua, El Roto deposita en las páginas de opinión de El País una pequeña carga de profundidad visual. La viñeta del 26 de septiembre de 2026 no es excepción: es un acto de criterio, no de neutralidad, en el que el dibujante convierte la realidad contemporánea en imagen para que el lector la vea de otro modo. En el periodismo gráfico de opinión, la honestidad no consiste en pretender que no se tiene perspectiva, sino en asumir con plena libertad que se la tiene.
El 26 de septiembre de 2026, El Roto entregó una viñeta más a su serie de intervenciones gráficas en las páginas de opinión de El País. Como en todos sus trabajos, la ilustración funciona como un acto de comentario sobre el presente: el dibujante observa el mundo y lo traduce en líneas, figuras y silencios. No hay neutralidad en ello.
En el periodismo de opinión, los dibujos ocupan un lugar singular. No pretenden informar en sentido tradicional ni citar fuentes verificables. Ofrecen, en cambio, una síntesis visual de una idea, una crítica, una pregunta urgente. El Roto ha construido su carrera sobre esa premisa: que la imagen puede ser tan contundente como la palabra, que el trazo puede ser tan preciso como el argumento.
Su perspectiva es la de alguien que lleva décadas observando cómo funcionan las cosas y decidiendo qué merece ser señalado, ridiculizado o cuestionado. No es una mirada ingenua ni complaciente. Es sátira con intención: busca exponer contradicciones y absurdos del funcionamiento contemporáneo.
Esa decisión sobre qué aspecto de la realidad merece verse desde otro ángulo es suya. También la responsabilidad. Y también la libertad.
El Roto entregó el 26 de septiembre de 2026 una viñeta más a su larga serie de intervenciones gráficas en las páginas de opinión de El País. Como sucede con todos sus trabajos, esta ilustración funciona como un acto de comentario sobre el presente: el dibujante observa el mundo que lo rodea y lo traduce en líneas, figuras, espacios en blanco. No hay neutralidad en ello. Las viñetas no son reportajes visuales ni documentos sin voz. Son, por definición, expresiones de criterio.
En el universo del periodismo de opinión, los dibujos ocupan un lugar particular. No pretenden informar en el sentido tradicional. No citan fuentes ni presentan datos verificables. En cambio, ofrecen una síntesis visual de una idea, una crítica, una pregunta que el autor considera urgente plantear. El Roto ha construido su carrera sobre esta premisa: que la imagen puede ser tan contundente como la palabra, que el trazo puede ser tan preciso como el argumento.
La viñeta del 26 de septiembre, como todas las suyas, refleja la perspectiva de su autor. Esa perspectiva es caracterizada por la sátira, por una mirada que busca exponer contradicciones, absurdos, hipocresías del funcionamiento contemporáneo. No es una perspectiva ingenua ni complaciente. Es la de alguien que ha pasado décadas observando cómo funcionan las cosas y decidiendo qué merece ser señalado, ridiculizado, cuestionado.
Esta es la naturaleza del trabajo editorial gráfico: responde al criterio de quien lo produce. No es un espacio para la equidistancia ni para la pretensión de objetividad. Es un espacio para la opinión, expresada a través de un lenguaje visual que tiene sus propias reglas, su propia potencia. El lector que se acerca a una viñeta de El Roto sabe que está leyendo a El Roto, no a una voz institucional neutra.
Lo que sucede en esa viñeta del 26 de septiembre, como en todas las anteriores y las que vendrán después, es un acto de reflexión sobre la realidad. El dibujante mira lo que ocurre en el mundo, en la sociedad, en la política, en la vida cotidiana, y decide qué aspecto de eso merece ser visto de otra manera, desde otro ángulo, con otra intención. Esa decisión es suya. Esa responsabilidad es suya. Y esa libertad también.
Citações Notáveis
Las ilustraciones y dibujos responden al criterio de sus autores— Criterio editorial de El País