En un momento en que el estrecho de Ormuz concentra las tensiones del orden energético global, Irán advirtió el sábado que tratará como enemigo a cualquier nación que se sume a las sanciones económicas impulsadas por Washington, amenazando con cortar el flujo de petróleo por el Golfo Pérsico. La declaración del jefe de seguridad nacional iraní, Mohsen Rezai, revela la fragilidad de un régimen que enfrenta simultáneamente una presión exterior sin precedentes y un deterioro económico interno devastador. Mientras Egipto intenta tender puentes diplomáticos, la distancia entre las posiciones de Teh
El régimen de Irán advirtió que considerará “enemigo” a cualquier país que se una a la ofensiva económica de EEUU
La economía iraní enfrenta deterioro severo con inflación de 87,9%, desempleo al 9,1% y pérdida de 450.000 empleos, afectando directamente a la población civil.