En el espacio digital donde el amor busca forma, investigadores israelíes y canadienses han descubierto que la antigua sabiduría del equilibrio se aplica incluso a los perfiles de citas: ni demasiado ni demasiado poco, sino la cantidad justa. El llamado 'principio Ricitos de Oro' revela que la autorrevelación moderada no es solo una táctica, sino un reflejo de cómo los seres humanos construyen confianza e imaginan futuros compartidos desde el primer encuentro digital.