En un domingo marcado por la violencia y la incertidumbre, los mercados del petróleo respondieron con alzas pronunciadas a una nueva oleada de ataques contra infraestructura energética saudita y embarcaciones en el Golfo Pérsico. El cierre preventivo del oleoducto Oriente-Occidente redujo las rutas alternativas al estrecho de Ormuz, recordando al mundo cuán frágil es el hilo que sostiene el suministro energético global. Mientras la diplomacia tropezaba en Omán y Washington calculaba sus intereses en hidrocarburos, la crisis revelaba que detrás de cada precio del barril late una compleja trama
El petróleo sube más de 3% tras ataques a infraestructura energética en Arabia Saudita
El petróleo podría seguir subiendo hacia 119,48 dólares si no hay avances diplomáticos
¿Por qué subió tanto el petróleo en un solo día? ¿Fue solo por los ataques?
Los ataques fueron el detonante inmediato, pero lo que realmente asustó a los mercados fue el cierre del oleoducto Oriente-Occidente. Ese conducto era una ruta alternativa crucial para evitar el estrecho de Ormuz.
Espera, ¿cuánto petróleo mundial depende de esas rutas? Porque si es una quinta parte, eso es enorme, pero necesitamos saber si ese oleoducto movía una fracción significativa de eso.
Buena pregunta. El oleoducto Oriente-Occidente es importante, pero no está claro cuánta capacidad tiene o cuánto estaba transportando antes del cierre. Lo que sí sabemos es que su ausencia eliminó opciones.
¿Y las conversaciones en Omán? ¿Había esperanza de que resolvieran algo?
Había esperanza, pero se postergó. Irán dijo que no cooperaría a menos que Estados Unidos cumpliera compromisos anteriores. Trump, por su parte, parecía más interesado en el petróleo que en la diplomacia.
Eso es importante: Trump no dijo que apoyaría un acuerdo. Dijo que no le importaba, siempre que Israel estuviese contento. Eso no es lo mismo que un compromiso con la estabilidad regional.
¿Entonces los precios van a seguir subiendo?
Según los analistas, sí, a menos que haya avances diplomáticos reales o que el oleoducto reabrá rápidamente. El máximo anterior fue 119,48 dólares.
Pero eso es una proyección, no una certeza. Depende de si hay más ataques, de si la diplomacia funciona, de decisiones que aún no se han tomado.
Il Polso
- Ataques simultáneos en Jazán, el estrecho de Ormuz y aguas iraníes dejaron un marinero muerto, cuatro heridos y un incendio en alta mar, elevando la tensión militar a su punto más crítico en meses.
- El cierre del oleoducto Oriente-Occidente, saboteado por drones desde Irak, eliminó una de las pocas rutas que evitan el estrecho de Ormuz, por donde fluye una quinta parte del petróleo mundial.
- El Brent saltó 3,46% a USD 108,23 y el WTI avanzó 3,15% a USD 103,20, mientras el gas natural europeo subía hasta 3,8%, señalando que el nerviosismo energético se extendía más allá del Golfo.
- La cumbre multilateral en Omán fue postergada, Irán condicionó cualquier acuerdo a decisiones de Washington, y Trump declaró desde Irlanda que el acceso al petróleo justificaría presencia militar en la región.
- Analistas advierten que, sin avances diplomáticos ni reapertura del oleoducto, el crudo podría escalar hacia USD 119,48, el máximo registrado en marzo.
En un domingo marcado por la violencia y la incertidumbre, los mercados del petróleo respondieron con alzas pronunciadas a una nueva oleada de ataques contra infraestructura energética saudita y embarcaciones en el Golfo Pérsico. El cierre preventivo del oleoducto Oriente-Occidente redujo las rutas alternativas al estrecho de Ormuz, recordando al mundo cuán frágil es el hilo que sostiene el suministro energético global. Mientras la diplomacia tropezaba en Omán y Washington calculaba sus intereses en hidrocarburos, la crisis revelaba que detrás de cada precio del barril late una compleja trama de poder, geografía y voluntad política.
Los mercados del petróleo abrieron el domingo con fuertes alzas después de una nueva ronda de ataques contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita y embarcaciones en el Golfo Pérsico. El Brent cerró a USD 108,23, un salto de 3,46%, mientras el WTI avanzó 3,15% hasta los USD 103,20, reflejando la creciente inquietud de los operadores globales por la disponibilidad de suministros en una región que acumula meses de tensión.
La violencia se desplegó en varios frentes: proyectiles impactaron viviendas y una mezquita en la provincia saudita de Jazán; una embarcación comercial fue alcanzada en el estrecho de Ormuz provocando un incendio y la evacuación de su tripulación; e Irán reportó que un buque mercante bajo su bandera recibió un disparo cerca de sus costas, con saldo de un marinero muerto y cuatro heridos. El movimiento hutí reivindicó ataques contra instalaciones militares sauditas en la zona.
El golpe más sensible para los mercados fue el cierre preventivo del oleoducto Oriente-Occidente, atacado con drones lanzados desde Irak días antes. Sin fecha de reapertura, la clausura eliminó una alternativa clave al estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. El analista Tony Sycamore advirtió que, sin resultados concretos en las conversaciones diplomáticas de Omán ni reanudación del oleoducto, el crudo podría escalar hacia los USD 119,48, máximo de principios de marzo. El gas natural europeo también subió hasta 3,8%.
En el plano diplomático, el ministro omaní Badr Albusaidi confirmó la postergación de la cumbre multilateral prevista para el lunes entre naciones del Golfo e Irán, que buscaba restaurar la circulación normal en Ormuz. Teherán condicionó cualquier normalización a que Washington restableciera compromisos asumidos en un memorando de paz firmado en junio. Desde Irlanda, el presidente Trump combinó desinterés por la diplomacia regional con un interés explícito en los recursos petroleros, afirmando que Estados Unidos podría mantener presencia militar en Oriente Medio a cambio de acceso a hidrocarburos, y que el resultado de la cumbre del Golfo le era indiferente siempre que Israel y sus aliados quedaran satisfechos.
Los mercados del petróleo abrieron el domingo con alzas pronunciadas tras una nueva ronda de ataques contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita y embarcaciones comerciales en aguas del Golfo Pérsico. El barril de crudo Brent cerró a 108,23 dólares, un salto de 3,46% desde la sesión anterior. El West Texas Intermediate, la referencia estadounidense, avanzó 3,15% hasta los 103,20 dólares. Estos movimientos reflejaban la creciente preocupación de los operadores financieros globales por la disponibilidad de suministros en una región que ya atravesaba meses de tensión militar.
La escalada de violencia incluyó múltiples frentes. En la provincia saudita de Jazán, proyectiles impactaron contra viviendas y una mezquita, según imágenes difundidas por autoridades que atribuyeron los ataques al movimiento hutí. En el estrecho de Ormuz, una embarcación comercial fue alcanzada por un proyectil, lo que provocó un incendio y la evacuación de su tripulación. Irán reportó que un buque mercante bajo su bandera recibió un disparo cerca de sus costas, dejando un marinero muerto y cuatro tripulantes heridos. El movimiento hutí, por su parte, afirmó haber atacado una instalación militar en una provincia vecina de Arabia Saudita.
El golpe más significativo para los mercados fue la paralización preventiva del oleoducto Oriente-Occidente, una ruta crítica que atraviesa territorio saudita. Esta conducción había sido atacada con drones lanzados desde Irak a finales de la semana anterior, lo que llevó a las autoridades a cerrarla como medida de precaución. Sin un plazo definido para su reapertura, la clausura eliminó una de las pocas alternativas disponibles para eludir el paso por el estrecho de Ormuz, donde transita aproximadamente una quinta parte del volumen petrolero mundial. La reducción de rutas de suministro amplificó las preocupaciones sobre la disponibilidad global de crudo.
El analista financiero Tony Sycamore advirtió que el riesgo de una escalada de precios era real. Señaló que a menos que las conversaciones diplomáticas programadas para esa semana en Omán produjesen resultados operativos concretos, o que el oleoducto Oriente-Occidente reanudase sus operaciones rápidamente, el petróleo crudo podría continuar subiendo hacia los 119,48 dólares, el máximo alcanzado a principios de marzo. Simultáneamente, los precios del gas natural en Europa registraron incrementos de hasta 3,8%, reflejando la intensificación de las preocupaciones sobre el desabastecimiento energético internacional.
Los esfuerzos diplomáticos para contener la crisis sufrieron un revés significativo. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, confirmó el domingo que la cumbre multilateral programada para el lunes entre las naciones del Golfo e Irán había sido postergada. Esa reunión buscaba acordar mecanismos para restaurar la circulación normal en el estrecho de Ormuz, la vía estratégica cuyo bloqueo parcial había desencadenado la crisis de precios. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, condicionó cualquier normalización del tránsito naval a decisiones políticas de Estados Unidos, afirmando que el entendimiento alcanzado con mediación de Omán no se implementaría mientras la administración estadounidense no restableciera los compromisos asumidos en un memorando de paz firmado en junio.
Desde Washington, el presidente Donald Trump adoptó una posición que combinaba desinterés aparente en la diplomacia regional con interés explícito en los recursos petroleros. En declaraciones realizadas en Irlanda, Trump afirmó que Estados Unidos podría mantener una presencia militar en Oriente Medio si ello significaba acceso a los yacimientos de hidrocarburos, comparando la situación con la de Venezuela, donde corporaciones multinacionales operaban en el sector petrolero tras la detención de Nicolás Maduro en enero. Respecto a la reunión multilateral promovida por los países del Golfo, Trump expresó que no le importaba el resultado siempre que Israel y las naciones aliadas estuviesen satisfechos. Sus comentarios subrayaban cómo la crisis energética se entrelazaba con cálculos geopolíticos más amplios que trascendían las negociaciones regionales.
Citazioni salienti
A menos que las conversaciones en Omán produzcan resultados operativos o el oleoducto Oriente-Occidente reabrá rápidamente, el riesgo es que el petróleo continúe subiendo hacia los 119,48 dólares— Tony Sycamore, analista financiero
Al final nos saldremos, a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela— Donald Trump, presidente de Estados Unidos