Diez bombarderos estadounidenses B-1 han regresado a bases en EE.UU. desde Fairford por razones de seguridad tras el incidente. Cinco hombres fueron detenidos en la base; uno de ellos alertó a la policía. Se encontraron bidones con combustible pero ningún explosivo.
El Pentágono retira bombarderos de Fairford tras presunto intento de atentado
Hay más preguntas sin respuesta que certezas sobre qué se estaba planeando
¿Por qué el Pentágono retira los bombarderos ahora, una semana después de los arrestos? ¿Qué cambió?
El anuncio llegó el domingo, pero el Departamento de Defensa no explicó el razonamiento específico. Solo dijeron "por motivos de seguridad". Podría ser que evaluaron el riesgo como demasiado alto para mantener esos diez B-1 allí, o simplemente decidieron que el mensaje estaba enviado.
Pero aquí está lo importante: no encontraron explosivos. Encontraron bidones con combustible. Uno de los detenidos fue quien llamó a la policía. ¿Qué tan real era esta amenaza?
Entonces, ¿el gobierno británico está diciendo que Irán estuvo detrás de esto?
El primer ministro Burnham dijo que hay "fuertes indicios" de participación iraní. Pero eso es lenguaje político. No es lo mismo que prueba.
Y Irán lo niega completamente. Así que tenemos una acusación sin evidencia pública, una negación, y un incidente donde los hechos básicos siguen siendo confusos.
¿Qué sabemos realmente sobre lo que iba a pasar?
Cinco hombres fueron detenidos bajo sospecha de violar la Ley de Explosivos. Viajaban en tres furgonetas. Eso es lo concreto.
Y luego fueron liberados bajo fianza. Un sexto hombre, con nacionalidad británica e iraní, también fue detenido y liberado bajo fianza. Pero no hay cargos formales que podamos ver, no hay acusaciones públicas detalladas. Es un caso que sigue abierto, pero muy opaco.
¿Por qué Trump y Rubio están celebrando esto como un éxito?
Porque refuerza su narrativa de que sus servicios de inteligencia funcionan bien y que la relación de seguridad con Reino Unido es sólida. Es útil políticamente.
Pero nuevamente, ¿qué éxito? ¿Evitar un ataque que quizás nunca fue completamente real? No sabemos. Lo que sí sabemos es que los bombarderos se fueron.
El Pulso
- Diez bombarderos B-1 estadounidenses regresaron a bases en EE.UU. desde RAF Fairford
- Cinco hombres detenidos; uno de ellos alertó a la policía
- Se encontraron bidones con combustible, pero ningún explosivo
- Un sexto sospechoso con doble nacionalidad británica e iraní fue detenido el jueves
- El primer ministro británico afirma "fuertes indicios" de participación iraní; Teherán lo niega
Diez bombarderos estadounidenses B-1 han regresado a bases en EE.UU. desde Fairford por razones de seguridad tras el incidente. Cinco hombres fueron detenidos en la base; uno de ellos alertó a la policía. Se encontraron bidones con combustible pero ningún explosivo.
El Pentágono ha retirado todos sus bombarderos B-1 de la base aérea RAF Fairford en Reino Unido tras un presunto intento de atentado. Las autoridades británicas sospechan de implicación iraní, aunque Teherán lo niega.
El Pentágono ha ordenado el regreso a territorio estadounidense de todos sus bombarderos B-1 desplegados en la base aérea RAF Fairford, ubicada al noroeste de Londres. El anuncio llegó el domingo por la tarde, hora de Washington, una semana después de que las autoridades británicas frustraran lo que describen como un presunto complot para atacar la instalación. El Departamento de Defensa confirmó el movimiento sin proporcionar detalles adicionales, citando razones de seguridad.
La base de Fairford albergaba aproximadamente una decena de bombarderos B-1, que Estados Unidos ha estado utilizando en sus operaciones militares contra Irán. Esa presencia estadounidense es relativamente reciente: el anterior primer ministro británico, Keir Starmer, puso la base al servicio del Pentágono tras una breve resistencia inicial, permitiendo que aviones y tropas estadounidenses la usaran como punto de partida para ataques contra objetivos iraníes. Esta autorización llegó después de que Estados Unidos e Israel iniciaran unilateralmente la guerra el 28 de febrero.
El incidente que precipitó la retirada comenzó en la madrugada del domingo anterior, cuando la policía recibió una llamada alertando sobre tres furgonetas sospechosas que se dirigían hacia la base. Agentes armados respondieron de inmediato y arrestaron a cinco individuos en las inmediaciones de la instalación. Según Richard Ocone, subcomisario de la Policía de Gloucestershire, los detenidos fueron acusados de violar la Ley de Explosivos. Lo que resultó particularmente confuso fue que uno de los cinco detenidos fue quien realizó la llamada de alerta a las autoridades.
Los artificieros inspeccionaron los tres vehículos y encontraron varios bidones, algunos de los cuales contenían combustible. No hallaron explosivos. Al día siguiente de su detención, los cinco hombres fueron puestos en libertad bajo fianza. El jueves, la policía detuvo a un sexto sospechoso, un hombre con doble nacionalidad británica e iraní, también bajo sospecha de participación en el presunto complot. Este último también fue liberado bajo fianza.
El primer ministro británico, Andy Burnham, declaró en una entrevista con la BBC que existían "fuertes indicios" de participación iraní en el supuesto plan. Sin embargo, Irán negó categóricamente cualquier vinculación a través de su Embajada en Londres. La incertidumbre rodea los hechos: hay más preguntas sin respuesta que certezas establecidas sobre qué se estaba realmente planeando, si es que algo se estaba planeando.
Tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Estado Marco Rubio han sugerido en declaraciones de esta semana que Washington estuvo informado de la investigación desde el principio. Ambos han presentado el incidente como un éxito de los servicios de inteligencia estadounidenses y como evidencia de la solidez de la relación bilateral en materia de seguridad. La retirada de los bombarderos, sin embargo, subraya cuán seriamente se tomó la amenaza percibida, independientemente de cuán poco clara siga siendo la naturaleza real de lo que ocurrió.
Citas Notables
Fuertes indicios de participación de Irán en el presunto complot— Andy Burnham, primer ministro británico, en entrevista con BBC
Todos los bombarderos estadounidenses desplegados en RAF Fairford han regresado a sus bases de origen en Estados Unidos— Departamento de Defensa de Washington