Durante dieciocho años, la fotógrafa argentina Irina Werning recorrió Latinoamérica siguiendo un hilo invisible: el cabello largo como práctica viva entre comunidades indígenas. Lo que comenzó como un hallazgo casual en escuelas rurales del norte argentino se convirtió en una investigación sobre identidad, espiritualidad y resistencia cultural. Su fotolibro Las Pelilargas no congela una tradición en el pasado, sino que la muestra respirando en el presente, negociada por cada generación que decide, conscientemente o no, dejar crecer lo que sus ancestros protegieron.