En las elecciones legislativas de septiembre, el partido gobernante de Vladímir Putin consolidó su mayoría en el parlamento ruso, asegurando al Kremlin un control casi irrestricto sobre la agenda legislativa del país. La victoria, sin embargo, llegó acompañada de sombras: observadores internacionales documentaron irregularidades sistemáticas que cuestionan la legitimidad del proceso. Este momento ocurre mientras Rusia sostiene una guerra en Ucrania, entrelazando la política doméstica con el conflicto armado en una sola realidad difícil de separar. La historia registra este capítulo como uno má