El Tesoro aumenta recompras de bonos a largo plazo de 2.000 a 4.000 millones de dólares para contener tipos de interés en máximos desde 2007, señalando preocupación por el mercado de deuda. Múltiples mecanismos de crisis histórica (sobrevaloración, velocidad algorítmica, narrativa tecnológica, apalancamiento) podrían concatenarse junto con desmantelamiento del carry trade en yenes.