El Nobel de Medicina 2025 premia el descubrimiento de los guardianes del sistema inmunitario

El sistema inmunitario pierde el control y se vuelve contra el propio cuerpo
Explicación del mecanismo que estos tres científicos lograron desentrañar tras décadas de investigación.
Mark

¿Por qué es tan importante entender cómo el sistema inmunitario se autorregula? Parece un detalle técnico.

Mimi

Porque sin ese control, el cuerpo se destruye a sí mismo. Estos científicos descubrieron el mecanismo que evita que eso suceda. Es la diferencia entre la salud y enfermedades autoinmunes graves.

Luke

Pero espera, ¿cuántas enfermedades autoinmunes hay realmente? El artículo dice que solo algunas personas las desarrollan, pero no especifica cuántas personas estamos hablando.

Mimi

Es verdad que el artículo no da números. Lo que sí dice es que estos descubrimientos ya están en ensayos clínicos, así que el impacto potencial es real.

Mark

¿Y qué significa que Brunkow sea la decimocuarta mujer en recibir este premio desde 1901? ¿Es un progreso significativo?

Luke

Bueno, 14 de 229 científicos premiados en 124 años. Eso es menos del 6%. El artículo lo presenta como un hito, pero los números hablan por sí solos.

Mimi

Aun así, el reconocimiento de una mujer en ciencia fundamental es importante. Y su trabajo es tan sólido como el de sus colegas.

Mark

¿Cuándo veremos estas terapias en los pacientes reales?

Luke

El artículo dice que están en ensayos clínicos, pero no especifica en qué fase ni cuándo podrían estar disponibles. Eso es información que falta.

Mimi

Lo que es cierto es que el camino desde el descubrimiento básico hasta la terapia es largo, pero estos hallazgos de 1995 y 2001 ya están generando aplicaciones reales.

Mark

Entonces, ¿este premio es principalmente por la comprensión científica o por las aplicaciones médicas?

Mimi

Ambas. El comité Nobel reconoce que el trabajo es fundamental, pero también que ya está abriendo puertas a tratamientos concretos.

  • Shimon Sakaguchi identificó las células T reguladoras (Treg) en 1995
  • Mary Brunkow y Fred Ramsdell descubrieron un gen causante de enfermedades autoinmunes en 2001
  • Mary Brunkow es la decimocuarta mujer en recibir el Nobel de Medicina desde 1901
  • El premio está dotado con 11 millones de coronas suecas (970.000 euros aproximadamente)
  • Los descubrimientos ya han generado ensayos clínicos para tratar enfermedades autoinmunitarias y mejorar terapias anticáncer

Los galardonados identificaron las células T reguladoras (Treg) y genes clave que controlan la tolerancia inmune, explicando por qué algunos desarrollan enfermedades autoinmunes. El descubrimiento, iniciado en 1995, ya ha generado ensayos clínicos para tratar enfermedades autoinmunitarias, mejorar terapias anticáncer y prevenir complicaciones en trasplantes.

El Premio Nobel de Medicina 2025 reconoce a Shimon Sakaguchi, Fred Ramsdell y Mary Brunkow por descubrir cómo el sistema inmunitario se autorregula, evitando atacar al propio organismo. Sus hallazgos abren camino a nuevas terapias para enfermedades autoinmunes y cáncer.

Cada segundo de cada día, el sistema inmunitario humano libra una batalla invisible. Virus, bacterias, hongos y otros invasores microscópicos buscan abrirse paso en el cuerpo, y nuestras defensas trabajan sin descanso para detenerlos. Pero existe un problema que durante décadas desconcertó a los científicos: ¿cómo sabe el cuerpo la diferencia entre un enemigo real y sus propias células? ¿Por qué el sistema inmunitario no se vuelve contra sí mismo? ¿Y por qué en algunas personas, ese mecanismo de protección falla catastróficamente? El Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2025 ha sido otorgado a tres investigadores cuyo trabajo respondió estas preguntas fundamentales: Shimon Sakaguchi, Fred Ramsdell y Mary Brunkow. Sus descubrimientos iluminaron un sofisticado sistema de control llamado tolerancia inmune periférica, el engranaje que impide que nuestras defensas nos destruyan desde adentro.

El viaje científico comenzó hace más de tres décadas. En 1995, Sakaguchi identificó un tipo completamente nuevo de célula: los linfocitos T reguladores, conocidos como células Treg. Estas células actúan como guardianes del sistema inmunitario, manteniendo a raya a las defensas cuando se exceden y protegiendo el cuerpo de ataques autoinmunes. Años después, en 2001, los investigadores estadounidenses Mary Brunkow y Fred Ramsdell descubrieron un gen misterioso que provocaba graves enfermedades autoinmunes en ratones de laboratorio. Cuando encontraron el mismo gen en humanos, vieron que causaba una desregulación total del sistema inmunitario, desencadenando una enfermedad infantil grave. Estas dos líneas de investigación, aparentemente separadas, convergieron para revelar un mecanismo fundamental: cómo y por qué el sistema inmunitario a veces pierde el control y se vuelve contra el propio cuerpo.

El comité Nobel explicó que estos hallazgos han sido decisivos para comprender cómo funciona el sistema inmunitario y por qué solo algunas personas desarrollan enfermedades autoinmunes graves. El trabajo de estos tres científicos ha proporcionado un conocimiento fundamental sobre cómo el sistema inmunitario se regula y se mantiene bajo control. Pero más allá de la comprensión teórica, sus descubrimientos han abierto la puerta a una nueva generación de terapias. Los expertos del comité Nobel señalan que estas investigaciones han llevado al desarrollo de posibles tratamientos médicos que ahora se están evaluando en ensayos clínicos. La esperanza es poder tratar o curar enfermedades autoinmunitarias, proporcionar tratamientos contra el cáncer más eficaces y prevenir complicaciones graves después de los trasplantes de células madre.

Los tres galardonados tienen trayectorias científicas sólidas. Mary Brunkow, nacida en Estados Unidos en 1961, es doctora por Princeton y actualmente trabaja como gestora en el Instituto de Biología de Sistemas de Seattle. Fred Ramsdell, también estadounidense, nació en 1960 y es doctor por la Universidad de California en Los Ángeles; actualmente destaca como asesor científico en la compañía Sonoma Biotherapeutics. Shimon Sakaguchi, nacido en Japón en 1951, es médico e investigador de la Universidad de Osaka y profesor distinguido del Centro de Investigación en Inmunología de la misma institución. Con este premio, Brunkow se ha convertido en la decimocuarta mujer en recibir el Nobel de Medicina desde que estos galardones comenzaron en 1901. El premio está dotado con 11 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 970.000 euros, a repartir de forma equitativa entre los tres galardonados.

Marta Vives-Pi, líder del grupo Inmunología de la Diabetes del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol en Badalona, calificó el premio como un acierto total. Según ella, el reconocimiento valida un avance que permite comprender los mecanismos fundamentales del sistema inmunológico y su impacto en el desarrollo de nuevas terapias. Vives-Pi enfatizó que este premio es un ejemplo de cómo la ciencia básica, a menudo invisible para el público general, puede traducirse en avances concretos que mejoran la salud de millones de personas. Es un recordatorio de que la investigación fundamental es la semilla de los tratamientos que salvarán vidas en el futuro.

Este reconocimiento se suma a una serie de premios Nobel de Medicina de los últimos años que han reconocido tanto avances científicos clave como cuestiones de ciencia básica esencial. En 2024, Víctor Ambros y Gary Ruvkun fueron premiados por el descubrimiento del microARN y su papel en la regulación génica. Un año antes, en 2023, Katalin Karikó y Drew Weissman recibieron el galardón por sus descubrimientos sobre modificaciones de bases de nucleósidos que permitieron el desarrollo de vacunas de ARNm eficaces contra la covid-19. En 2022, Svante Pääbo fue galardonado por sus descubrimientos sobre los genomas de homínidos extintos y la evolución humana. Desde 1901, cuando se iniciaron oficialmente estos premios, se han entregado un total de 115 veces, reconociendo a 229 científicos y científicas. El galardonado más joven fue Frederick G. Banting, quien en 1923 con solo 31 años recibió el premio por su contribución al descubrimiento de la insulina. El más veterano fue Peyton Rous, quien en 1966, a los 87 años, fue premiado por su descubrimiento de los virus inductores de tumores.

Sus hallazgos han sido decisivos para comprender cómo funciona el sistema inmunitario y por qué solo algunas personas contraen enfermedades autoinmunes graves
— Comité Nobel
La ciencia básica, a veces invisible para el gran público, puede traducirse en avances concretos que mejoran la salud de millones de personas
— Marta Vives-Pi, Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol
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