El océano Pacífico se calienta a una velocidad sin precedentes en dos siglos, y Colombia ya experimenta las consecuencias: menos lluvia en sus regiones andina, Caribe y Pacífica, ciclos agrícolas rotos y una seguridad alimentaria cada vez más frágil. El fenómeno de El Niño, amplificado por el calentamiento global, no es una advertencia distante sino una realidad medible en embalses, cosechas y temperaturas de hoy. Lo que antes era un ciclo climático conocido se ha convertido, bajo la presión del cambio climático, en una fuerza impredecible que reescribe las reglas del agua en el país.
El Niño ya afecta disponibilidad de agua en Colombia, advierte experto en gestión hídrica
El fenómeno amenaza la seguridad alimentaria de Colombia y afecta la producción agrícola, con riesgos para poblaciones dependientes de ciclos de lluvia tradicionales.