Cuando el clima se convierte en aliado del vector, la salud pública se convierte en responsabilidad de todos. El Fenómeno El Niño, al elevar las temperaturas en Colombia, acelera el ciclo reproductivo del Aedes aegypti y amplifica el riesgo de dengue en hogares y comunidades. El Instituto Nacional de Salud responde reforzando la vigilancia entomológica y el diagnóstico de laboratorio, pero reconoce que ninguna institución puede sola: la prevención comienza en el patio de cada casa, con diez minutos semanales y la voluntad de no dejar agua estancada.