En el cruce entre la medicina y la alimentación, la revista Science advierte sobre un pacto silencioso que no requiere conspiradores: la industria farmacéutica prospera vendiendo soluciones a la obesidad mientras la industria alimentaria perfecciona los productos que la generan. No es una anomalía del mercado, sino su lógica llevada a su conclusión más perturbadora. Millones de personas habitan, sin saberlo, el interior de un modelo de negocio que se alimenta de su propia enfermedad.
El negocio perfecto de la era Ozempic: fármacos para adelgazar, ultraprocesados para engordar
Millones de personas quedan atrapadas en ciclos de obesidad y dependencia farmacéutica, afectando su salud y bienestar a largo plazo.