El pez más grande del planeta guarda uno de los secretos más profundos del océano: nadie sabe con certeza dónde nacen sus crías ni cómo transcurren sus primeros meses de vida. Solo treinta y tres neonatos han sido registrados en todos los mares tropicales del mundo, una cifra que habla menos de la rareza del animal que de los límites del conocimiento humano frente a lo vasto y lo profundo. El hallazgo de una cría en la bahía de Saleh, Indonesia, en 2024 reavivó una búsqueda científica que es, al mismo tiempo, una carrera contra el declive de una especie amenazada.