Debajo de la superficie visible de la piel, un ecosistema invisible de bacterias, hongos y virus evoluciona con el paso de los años, y esa transformación podría ser tan determinante para el envejecimiento como la pérdida de colágeno. Investigadores del Laboratorio Jackson y la Universidad de Duke, publicando en Science, revelan que la comunidad microbiana cutánea se vuelve inestable con la edad: las bacterias protectoras ceden terreno a microorganismos potencialmente dañinos. La pregunta que ahora divide a la ciencia —si estos cambios causan el envejecimiento o simplemente lo reflejan— podría