En 2025, el mundo almacenó 1.187 GWh en baterías para vehículos eléctricos —un crecimiento del 31,7%— pero esa expansión no se repartió de manera equitativa entre las naciones. China, con seis de los diez mayores fabricantes del planeta y el 70,4% de la cuota de mercado, ha convertido esta tecnología en un vector de poder industrial sin precedentes. CATL, con el 39% del mercado global, encarna la magnitud de esa concentración. El resto del mundo observa desde los márgenes cómo se redefine quién controla la energía del futuro.
El mercado de baterías para coches eléctricos crece un 31,7% en 2025 dominado por fabricantes chinos
Seis de los diez mayores fabricantes son chinos, consolidando un dominio sin precedentes
¿Por qué China domina tan completamente este mercado? Parece casi inevitable.
Porque controla toda la cadena de valor. Desde la extracción de litio y cobalto hasta la manufactura de celdas y módulos. Eso les da una ventaja de costos y escala que es muy difícil de replicar.
Pero hay que ser precisos: el 70,4% es del consumo de energía en baterías, no del número de baterías fabricadas. Son métricas diferentes. Y ese 39% de CATL es su cuota de mercado en 2025, no una proyección.
¿Qué significa que BYD creció 201% en Europa en un año?
Que estaban casi ausentes y ahora están entrando con fuerza. Pero en números absolutos, 14,9 GWh sigue siendo pequeño comparado con sus 194,8 GWh globales.
Exacto. Es un crecimiento porcentual espectacular pero desde una base muy baja. No significa que BYD sea ya un actor dominante en Europa.
¿Y LG Energy Solutions? Parecía fuerte hace unos años.
Sigue siendo el tercer jugador global, pero está perdiendo cuota. La cancelación del contrato con Ford y la suspensión con General Motors son golpes reales a su estrategia estadounidense.
Aunque hay que notar que LG dice que se enfocará en almacenamiento de energía. Eso podría ser una retirada estratégica o una apuesta por un mercado diferente. El artículo no aclara cuál es.
¿Entonces 2026 será peor para todos?
Peor para los márgenes de ganancia, sí. Menos ayudas en EE.UU., más competencia en Europa. Los volúmenes pueden seguir creciendo, pero la rentabilidad se comprime.
Aunque el artículo dice que se anticipa un 2026 convulso, no hay cifras de crecimiento proyectado. Es una caracterización, no un pronóstico con números.
O Pulso
- El mercado de baterías para coches eléctricos creció un 31,7% en 2025, pero la riqueza de ese crecimiento fluyó casi en su totalidad hacia fabricantes chinos, que ganaron 3,6 puntos porcentuales de cuota a costa de sus rivales surcoreanos.
- CATL domina con una ventaja de más de 20 puntos sobre BYD, su perseguidor más cercano, consolidando un liderazgo que ninguna empresa occidental puede siquiera amenazar desde el podio.
- BYD irrumpió en Europa con un aumento del 201,4% en consumo de baterías para ese mercado, señal de que la expansión china ya no es solo industrial sino también comercial y geográfica.
- LG Energy Solutions, la única surcoreana en el top tres, canceló contratos con Ford y suspendió operaciones en plantas compartidas con General Motors, marcando una retirada estratégica ante la presión competitiva.
- El horizonte de 2026 se dibuja turbulento: sin incentivos en EE.UU., con desaceleración en Europa y China, y con márgenes bajo presión, los fabricantes surcoreanos enfrentan el riesgo de quedar atrapados entre dos fuerzas que no controlan.
En 2025, el mundo almacenó 1.187 GWh en baterías para vehículos eléctricos —un crecimiento del 31,7%— pero esa expansión no se repartió de manera equitativa entre las naciones. China, con seis de los diez mayores fabricantes del planeta y el 70,4% de la cuota de mercado, ha convertido esta tecnología en un vector de poder industrial sin precedentes. CATL, con el 39% del mercado global, encarna la magnitud de esa concentración. El resto del mundo observa desde los márgenes cómo se redefine quién controla la energía del futuro.
El mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos cerró 2025 con un crecimiento del 31,7%, alcanzando los 1.187 GWh de energía almacenada. Pero detrás del dato agregado se esconde una realidad más reveladora: seis de los diez mayores fabricantes del mundo son chinos, y los cuatro restantes son surcoreanos. Occidente no tiene presencia en ese podio.
China no solo lidera; domina la cadena de valor completa, desde las materias primas hasta la manufactura. Las empresas chinas capturaron el 70,4% del mercado global, y ese porcentaje sigue creciendo. CATL, que construirá una gigafactoría en Zaragoza junto a Stellantis, utilizó 464,7 GWh en sus baterías durante el año, acaparando el 39% del mercado mundial. BYD, su perseguidor más cercano, se quedó en el 16,4%, aunque protagonizó uno de los hitos del año: superar a Tesla como mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo. Su penetración en Europa fue especialmente llamativa, con un crecimiento del 201,4% en consumo de baterías para ese mercado.
Entre los surcoreanos, LG Energy Solutions creció un 11,3%, pero perdió 1,7 puntos de cuota de mercado. La compañía canceló un contrato con Ford, suspendió operaciones en sus plantas conjuntas con General Motors y anunció un giro estratégico hacia sistemas de almacenamiento de energía. Es una señal de que la presión competitiva ya está forzando decisiones estructurales.
El año 2026 se anticipa más difícil. La ausencia de incentivos en Estados Unidos, la desaceleración en Europa y China, y la intensificación de la competencia amenazan los márgenes de toda la industria. Los fabricantes surcoreanos, en particular, enfrentarán una recuperación lenta. La industria del vehículo eléctrico entra en una nueva fase: ya no se trata solo de crecer, sino de sobrevivir al orden que China ha construido.
El mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos atravesó 2025 con un crecimiento acelerado, pero bajo un dominio cada vez más concentrado. La energía almacenada en estas baterías alcanzó los 1.187 GWh, un salto del 31,7% respecto al año anterior, según datos de SNE Research. Detrás de esa cifra hay una realidad geopolítica clara: seis de los diez mayores fabricantes del mundo son chinos, y entre los cuatro restantes, todos son surcoreanos. No hay presencia occidental en el podio de la industria.
Esta configuración no es accidental. China controla la cadena de valor completa de la tecnología de baterías, desde la extracción de materias primas hasta la manufactura final. El resultado es que las empresas chinas capturaron el 70,4% de la cuota de mercado en consumo de energía para baterías el año pasado, ganando 3,6 puntos porcentuales frente a 2024 a costa de sus competidores surcoreanos. El liderazgo es abrumador, y se concentra aún más en una sola compañía.
CATL, la multinacional china que construirá una gigafactoría en Figueruelas, Zaragoza, junto con Stellantis, utilizó 464,7 GWh de energía en sus baterías durante 2025, un crecimiento del 35,7% interanual. Esa cifra le otorga el 39% de la cuota de mercado mundial. Su perseguidor más cercano, BYD, está a considerable distancia. BYD empleó 194,8 GWh, lo que representa el 16,4% del mercado global. La brecha entre el primero y el segundo es de más de 20 puntos porcentuales.
BYD, sin embargo, ha ganado visibilidad internacional por un logro distinto: el año pasado superó a Tesla como el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo. Ese crecimiento fue impulsado por su expansión hacia nuevos mercados y por los retrocesos en la producción y ventas de Tesla. El consumo de baterías de BYD creció un 27,7% interanual, pero lo más notable fue su penetración en Europa: utilizó 14,9 GWh de energía en baterías para el mercado europeo, un aumento del 201,4% respecto a 2024. Esa cifra representa el 7,6% del total de su consumo de baterías.
LG Energy Solutions, la única surcoreana en el podio, registró un consumo de 108,8 GWh, un 11,3% más que en 2024. Pero su cuota de mercado se contrajo en 1,7 puntos porcentuales, hasta el 9,2%. Su crecimiento fue sostenido por la expansión de la gama de vehículos eléctricos de Chevrolet y por modelos clave como el Kia EV3, el Hyundai Casper y el Renault Scenic. Sin embargo, la compañía enfrenta cambios estratégicos significativos: canceló un contrato de suministro de baterías con Ford y suspendió operaciones en las plantas de Ultium Cells, su joint venture con General Motors. A partir de ahora, se enfocará en sistemas de almacenamiento de energía.
El panorama para 2026 es más sombrío. La falta de incentivos en Estados Unidos y la intensificación de la competencia en Europa crearán presión sobre los márgenes de rentabilidad. Se anticipa que cualquier volatilidad en la demanda de Norteamérica afectará significativamente tanto los volúmenes de producción como la rentabilidad de los fabricantes. Las compañías surcoreanas, en particular, enfrentarán un camino más lento hacia la recuperación de ganancias. El año que comienza promete ser convulso para toda la industria del vehículo electrificado.
Citações Notáveis
La industria de las baterías está dominada por China. Una situación que se explica por el liderazgo que tiene el gigante asiático en la cadena de valor de las baterías.— SNE Research (datos de mercado)
BYD empleó 194,8 GWh de energía almacenada en sus baterías de modelos eléctricos e híbridos enchufables, un alza del 27,7% interanual.— Datos de SNE Research sobre BYD