En un gesto que evoca los grandes reordenamientos del siglo XX, el Kremlin ha extendido su mano sobre los activos de Nestlé y Auchan en Rusia, entregándolos a una empresa estatal bajo el argumento de que sus países de origen participan en 'hostilidades'. Más de 37.000 trabajadores despiertan ahora bajo un nuevo patrón que no eligieron, mientras Moscú acelera una redistribución de riqueza sin precedentes desde el fin de la Unión Soviética. Este movimiento no es un accidente ni una anomalía: es la continuación lógica de una doctrina que convierte la inversión extranjera en rehén de la geopolític
El Kremlin se apodera de activos de Nestlé y Auchan en Rusia bajo campaña de nacionalización
Más de 37.000 empleados de Nestlé y Auchan en Rusia enfrentan incertidumbre laboral por la toma de control estatal de sus empresas.