Lindsay Clancy admite haber matado a sus tres hijos el 24 de enero de 2023 durante lo que describe como un episodio de psicosis posparto tras escuchar voces. Un jurado se negó a votar con los otros 11 tras 40 horas de deliberación, bloqueando un veredicto unánime requerido por la ley de Massachusetts.
El juicio a Lindsay Clancy queda nulo: un país dividido sin certeza sobre su futuro
Tres niños asesinados (Cora de 5 años, Dawson de 3 y Callan de 8 meses); la madre sobrevivió a intento de suicidio y permanece en silla de ruedas.