El juicio a Bolsonaro sacude a la derecha brasileña a un año de las elecciones

En Brasil todo puede suceder
Un parlamentario bolsonarista resume la incertidumbre política que rodea el futuro de la derecha brasileña tras el juicio inminente.
Mark

¿Por qué es tan importante este juicio ahora, a un año de las elecciones?

Mimi

Porque define si Bolsonaro puede ser candidato en 2026. Si lo condenan y no logran la amnistía, la derecha pierde a su figura más movilizadora justo cuando necesita unirse contra Lula.

Luke

Pero espera—¿cuánta certeza hay de que será condenado? El artículo dice que el campo bolsonarista "parece dar por hecho" la condena, pero eso es su percepción, no una confirmación judicial.

Mimi

Justo. La sentencia llega esta semana. Lo que sí sabemos es que la amnistía ha fracasado hasta ahora, incluso con la derecha en mayoría en el Congreso.

Mark

¿Entonces la amnistía es un plan B poco probable?

Mimi

Exacto. Y eso ha obligado a la derecha a buscar candidatos alternativos. Freitas suena fuerte, pero tiene sus propias divisiones con la familia Bolsonaro.

Luke

Sobre eso—¿cuánto peso real tiene Eduardo Bolsonaro en la política brasileña? El artículo lo muestra peleando con su padre por los aranceles de Trump, pero ¿es una grieta profunda o ruido de campaña?

Mimi

Es difícil saberlo. Lo que vemos es que la familia está dividida públicamente, lo cual es inusual y debilita la marca bolsonarista.

Mark

¿Y Lula se beneficia de todo esto?

Mimi

Claramente. Trump le está haciendo un favor al atacar a Brasil por Bolsonaro. Lula se posiciona como defensor de la soberanía nacional.

Luke

Aunque hay que notar que los aranceles de Trump son reales y dañan la economía brasileña. No es solo un regalo político para Lula.

Mark

Entonces, ¿quién gana en 2026?

Mimi

Depende de si Bolsonaro logra la amnistía y si Freitas puede consolidarse como alternativa creíble. Todo está abierto.

  • Bolsonaro, 70 años, será sentenciado esta semana por conspiración golpista
  • Arresto domiciliar preventivo mientras se espera la sentencia de la Corte Suprema
  • Ley de amnistía en el Congreso ha fracasado, incluyendo obstrucción parlamentaria en agosto
  • Trump impuso aranceles de hasta 50% a exportaciones brasileñas en defensa de Bolsonaro
  • Elecciones presidenciales de 2026 a poco más de un año, con Lula buscando reelección

Bolsonaro, de 70 años, será sentenciado esta semana acusado de conspirar para mantenerse en el poder tras perder ante Lula en 2022. Sus seguidores confían en una ley de amnistía en el Congreso, aunque los intentos hasta ahora han fracasado, incluyendo una obstrucción parlamentaria en agosto.

La derecha brasileña enfrenta una encrucijada con el juicio inminente a Jair Bolsonaro por conspiración golpista, mientras sus aliados buscan una ley de amnistía en el Congreso y emergen nuevos candidatos presidenciales para 2026.

A una semana de que la Corte Suprema de Brasil dicte sentencia, la derecha del país se prepara para lo que muchos de sus propios militantes dan por seguro: la condena a prisión de Jair Bolsonaro. El expresidente de 70 años enfrenta acusaciones de haber conspirado para mantenerse en el poder después de perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Mientras tanto, desde su casa en arresto domiciliar preventivo, sus seguidores realizaron manifestaciones de apoyo el domingo pasado, en tanto que el campo bolsonarista busca desesperadamente una salida legal que evite lo que consideran inevitable.

La estrategia principal de los aliados de Bolsonaro pasa por una ley de amnistía en el Congreso, donde la derecha mantiene la mayoría. El influyente pastor evangélico Silas Malafaia, cercano al expresidente, ha sido claro en sus declaraciones: aunque Bolsonaro "ya está condenado" y sufre lo que califica como "una persecución política vergonzosa", existe una herramienta legal que podría revertirlo todo. Sin embargo, los esfuerzos en este sentido han fracasado hasta ahora. En agosto, varios diputados ultraderechistas llegaron incluso a obstruir la actividad parlamentaria durante dos días para exigir una votación de urgencia sobre el proyecto de amnistía, pero sin éxito. Un colaborador bolsonarista en el Congreso, que pidió anonimato, anticipa que si la sentencia es condenatoria, "la presión por la amnistía continuará aumentando", lo que abrirá nuevos debates paralelos a la fase final del juicio que comienza esta semana.

La amnistía que se debate tiene dos versiones. Una, defendida por el núcleo duro del bolsonarismo, sería "irrestricta" y exoneraría completamente al expresidente. La otra, más moderada y con mayor aceptación en la centroderecha, beneficiaría solo a quienes fueron condenados por participar en el asalto a los poderes en enero de 2023 en Brasilia, el intento fallido de derrocar a Lula. Pero incluso si Bolsonaro lograra librarse de una condena mediante amnistía, seguiría enfrentando otro obstáculo: su inelegibilidad hasta 2030, impuesta por la justicia por desinformación electoral. Esa barrera legal lo mantendría fuera de cualquier contienda presidencial en el corto plazo.

La crisis judicial de Bolsonaro ha acelerado movimientos dentro de la derecha moderada. Con las elecciones presidenciales de 2026 a poco más de un año de distancia, y con Lula, de 79 años, buscando su reelección, varios nombres comienzan a sonar como posibles candidatos alternativos. El gobernador conservador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, emerge como un eventual rival para Lula. Dentro de la propia familia Bolsonaro, su hijo Flávio, senador, y su esposa Michelle también figuran en las conversaciones sobre candidaturas futuras. El otro hijo del expresidente, el concejal Carlos Bolsonaro, ha expresado su disgusto en redes sociales, atacando sin nombrarlos a las "ratas" que "solo quieren heredar" el capital político de su padre.

Las tensiones dentro de la derecha se han agudizado aún más por la intervención de Donald Trump. El presidente estadounidense impuso aranceles de hasta 50 por ciento a las exportaciones brasileñas, argumentando que Brasil está llevando a cabo una "caza de brujas" contra Bolsonaro. El movimiento, paradójicamente, ha beneficiado a Lula, quien se posiciona como defensor de la soberanía brasileña frente a los ataques externos. Tarcísio de Freitas, cuidadoso de sus propias ambiciones presidenciales, se abstuvo de aplaudir los aranceles. Esto provocó la ira de Eduardo Bolsonaro, diputado e hijo del expresidente, quien desde Estados Unidos ha impulsado activamente estas sanciones. El conflicto escaló a insultos directos: cuando Bolsonaro llamó a su hijo "inmaduro" por atacar a Freitas, Eduardo respondió con un mensaje extraído de un teléfono confiscado por la policía: "Vete a la mierda, ingrato".

Las turbulencias que sacuden a la derecha brasileña evocan un precedente histórico. En 2018, la izquierda enfrentó una crisis similar cuando Lula, siendo el favorito en las encuestas, intentó ser candidato a pesar de estar condenado por corrupción y encarcelado. Finalmente renunció a esa aspiración, lo que permitió que Bolsonaro ganara las elecciones ese año. Pero la historia tomó un giro inesperado: en 2019, Lula salió de prisión tras la anulación de sus condenas, y en 2022 ganó las elecciones presidenciales. Un parlamentario bolsonarista, hablando bajo anonimato, resumió la incertidumbre que flota sobre el país: "En Brasil todo puede suceder".

Bolsonaro ya está condenado. Es una persecución política vergonzosa. Solo que existe una cosa llamada amnistía que derribará todo eso.
— Silas Malafaia, pastor evangélico y aliado de Bolsonaro
Vete a la mierda, ingrato
— Eduardo Bolsonaro, diputado, en respuesta a su padre durante una disputa sobre los aranceles de Trump
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